Blogia

La RAE ha descubierto el márquetin viral

La RAE ha descubierto el márquetin viral

Desde que Víctor García de la Concha tomara las riendas de la Real Academia Española, la línea de mercantilización de esta institución que se inició con la constitución de la Fundación pro RAE el 20 de octubre de 1993 no ha hecho sino crecer a un ritmo exponencial. Uno de los aspectos que mejor reflejan la conversión de esta entidad semipública, parcialmente financiada con nuestros impuestos, en un negocio redondo es su política de producción editorial (de obras normativas, conmemorativas y auspicios), de la que venimos ocupándonos desde la fundación de este blog. Valiéndose de campañas de márquetin gratuitas, que utilizaban todas las vías publicitarias posibles (televisión, radio, internet, prensa, organismos parasitarios, congresos internacionales de la lengua...) para crear expectación sobre sus futuras publicaciones incluso con cinco años de antelación; ampliando (a dedo) sus casas editoras para mejorar su distribución en América, y escogiendo fechas de publicación estratégicas como las semanas previas a la Navidad, la RAE y sus asociadas han logrado cifras de ventas verdaderamente exorbitantes para obras que no son precisamente lectura ligera para el común de los hablantes.

Sólo la 22.ª edición del Diccionario de la RAE vendió 400 000 ejemplares en los seis meses que siguieron a su publicación, en el 2001. El Diccionario panhispanico de dudas alcanzó los 200 000 ejemplares vendidos en el mismo periodo. Y la reciente publicación (exclusivamente en papel) de los dos primeros volúmenes de la Nueva gramática de la lengua española al nada reducido precio de 120 € logró situarse, en su primera semana de recorrido comercial, en el número uno de obras de no ficción vendidas en España, y en sólo dos meses vendió más de 60 000 ejemplares. Sin embargo, ni de estos dos primeros volúmenes ni de su edición manual posterior hay aún versión disponible en línea. Las academias del español no suelen ofrecer en abierto sus obras hasta haber alcanzado unos ciertos resultados comerciales con la venta de las ediciones en papel. Y todo ello sin que ninguna de las editoriales que publican sus obras haya tenido que ganar ningún concurso público; el carácter jurídico de las reales academias como corporaciones científicas de derecho público las exime de cumplir la legislación aplicable en las administraciones públicas.

Para la próxima edición de su Ortografía, la RAE y compañía no han dudado en dar un paso adelante y poner en práctica técnicas promocionales adaptadas a los nuevos tiempos, y en una escenificación a todas luces cuidadosamente estudiada, han pasado los últimos días reunidos en San Millán de la Cogolla debatiendo, supuestamente, diversos aspectos normativos todavía por consensuar y anunciando y desmintiendo, por boca del director de la RAE o del coordinador de la Ortografía (Salvador Gutiérrez), novedades normativas que no lo son tanto con dos evidentes intenciones:

 

1) hacer que, a pocas semanas de publicarse, la nueva Ortografía esté ya en boca de todos;

2) fomentar la imagen (insistimos: imagen) de unidad, equidad y consenso sobre la que se sostiene la nueva política lingüística panhispánica.

 

Cuando decimos «debatiendo, supuestamente» no hablamos por hablar. Por habituados que estemos, en esta bitácora de correctores, traductores y editores de texto, al desenfreno de los calendarios de producción editorial, no nos cabe en la cabeza que una obra que ha de publicarse sobre el 13 de diciembre no tenga aún un original acabado; y más improbable nos parece que se publique en esa fecha si hay que creer que a ese original no se le dará el carpetazo definitivo hasta el 28 de noviembre en la FIL de Guadalajara (México), como vienen anunciando los académicos. En quince días no se corrige, compone, vuelve a corregir, compagina, imprime, encuaderna y distribuye una obra, y menos una de 800 páginas y con ilustración. Semejante discordancia en las fechas nos lleva a pensar que, o bien el original está acabado y compuesto y están trabajando sobre la maqueta —y aun así sólo una chapuza permite cumplir con la fecha de publicación, o bien la obra está impresa y en almacén y todo esto no es más que una pamema des-co-mu-nal, que pone en evidencia, una vez más, que los que mandan en la RAE y la Asale se creen que la gente es imbécil. Y, de hecho, mientras se les siga el juego, no se les da motivos para pensar lo contrario.

Que les sigamos el juego, inevitablemente, es justo lo que han logrado con el hábil anuncio de polémicas «novedades» en aspectos sensibles de la ortografía (esos que todo el mundo aprendió en la escuela y lleva grabados a fuego), logrando esta vez que piquen el anzuelo los usarios de redes sociales. Los tuiteros han puesto el grito en el cielo (o lo contrario) al saber que la i griega pasa a tener el panhispánico nombre de ye, y los avances ortográficos han logrado entrar en la portada de Menéame, tan poco permeable a las noticias académicas. De este modo, la RAE ha rematado una campaña de márquetin viral tan redonda como la bolaspa.

Eso sí: lo que realmente se publicará en el volumen final... sólo Espasa lo sabe.

 

Silvia Senz


Actualización (08/11/2010): Siguiendo con este entretenido paripé, ayer, en Abc, Salvador Gutiérrez se mostraba sorprendido por la reacción en Twitter, y Pérez Reverte añadía leña al fuego declarando su disidencia y moviendo a la insubordinación:

La única solución para cambiar lo reformado, según Pérez Reverte, es que miles de personas usen Qatar y digan «y griega». «Verá cómo las academias se lo piensan», contestó a una internauta.

Una vez convenientemente vendido este tocho de Ortografía, que traerá mucha más cola aún por su nefasta parte ortotipográfica (ya lo verán), nos espera una nueva reformita en pocos años «para acomodarse a un uso discrepante de la anterior» (y enmendar deslices). Y otra vez a pasar por caja, que es de lo que se trata. Ya ha ocurrido con la reciente nueva Gramática, cuyos errores los han llevado a anunciar una revisión en tres años.


Nuevas actualizaciones en:

09/11/2010 - El cinismo de la RAE y de su política panhispánica

10/11/2010 - Facebook también se revoluciona contra la RAE

 


 

Noticias relacionadas:

24/02/2006 - Hacernos pagar lo que ya está pagado: la RAE y el DPD (1.ª parte)

25/02/2006 - Hacernos pagar lo que ya está pagado: la RAE y el DPD (2.ª parte)

14/03/2007 - El IV Congreso Internacional de la Lengua €$pañola, un fenomenal expositor de nóminas editoriales

27/09/2007 - Víctor García de la Concha, agente comercial

02/07/2009 - La nueva RAE, un espejismo de representatividad, neutralidad ideológica, laboriosidad y modernidad, 5: la versión «indi» del DPD en línea

10/10/2009 - La nueva gramática académica sale a preventa sin su primer volumen y sin anunciar una versión digital descargable

11/10/2009 - El reparto académico: 25.000 euros para V. García de la Concha

23/10/2009 - Alerta a los compradores de la «Nueva gramática de la lengua española»: de cómo RAE y Asale nos venden la moto

07/12/2009 - Últimas noticias sobre la (millonaria) «Nueva gramática de la lengua española»

14/12/2009 - La NGLE, o cuando la RAE quiere estar en misa y repicando

13/12/2009 - Víctor García de la Concha y la Gramática superventas

12/12/2009 - La nueva RAE, un espejismo de representatividad, neutralidad ideológica, laboriosidad y modernidad, 7: la «Nueva gramática de la lengua española» entra en escena

07/01/2010 - Millán y la NGLE. Reseña de una reseña

16/03/2010 - La nueva RAE, un espejismo de representatividad, neutralidad ideológica, laboriosidad y modernidad, 10: la farsa de la política editorial académica

17/06/2010 - La nueva RAE, un espejismo de representatividad, neutralidad ideológica, laboriosidad y modernidad, 13: nueva edición de la NGLE (2013) o cómo tomar el pelo al usuario

21/09/2010 - La nueva Ortografía académica, o cómo seguir saqueando impunemente

11/10/2010 - RAE y Asale pisan a fondo para llegar a la próxima campaña de Navidad

06/11/2010 - Martínez de Sousa, por la rebelión contra la nueva norma ortográfica

7 comentarios

Cervantes -

Atacando al único organismo del mundo que puede arrojar algo de conocimiento a la MASIVA ignorancia lingüística que reina sobre la humanidad, lo único que hacéis es acortar la vida del español congruente, al cual ya le queda poco de por sí; no muy tarde, el único «español» que quedará en pie serán miles de dialectos basados en el aberrante «spanglish», sin normas, sin convenciones, sin razón, sin sentido común, sin conocimiento... Un auténtico, total y abominable caos. Si eso es lo que queréis, felicidades: lo estáis consiguiendo.
Por cierto, «Internet» se escribe con mayúscula incial.

José Calvo Tello -

Enhorabuena por el post, un muy buen análisis de la situación. Conozco gente que se compró la Navidad pasada la nueva gramática de la RAE pensando que era una especie de diccionario: si la RAE publica algo, tendrá que ser un DRAE, ¿no?
Conseguir llevar a best-seller lo que no está dirigido ni a estudiantes de la carrera es todo un logro. Aunque sea, como dice el post, de marketing.

Rana Impune -

Algunos buenos ejemplos de Marquetin Viral en: http://www.ranaimpune.tk

El Planeta de los Libros -

Compartido en facebook. A ver si con el eco de los pequeños, les da un poco de vergüenza

Sus -

Son impresentables, pero se hartarán de vender igual porque ningún medio masivo los critica como es debido y, salvo Martínez de Sousa, los especialistas más conocidos callan y otorgan. Ni siquiera hay mucha mención en las redes sociales al hecho de que tarden tanto en ofrecer las obras en línea a los hablantes. Por no hablar de las críticas a la calidad del Diccionario, la Gramática, la Ortografía... Las hay, pero la mayoría no traspasan el mundo universitario, no llegan a la gente.
Esta gente sabe que está en un país de pacatos e ignorantes, y lo aprovecha. Y así nos luce el pelo.

Jairo -

En Facebook también se les revolucionaron. Vean:
http://www.diariocritico.com/2010/Noviembre/exclusivo/236347/rae-twitter-ortografia-ye-i-griega-rae-cambios-tildes.html

Jiménez -

Esto es como el premio Planeta: cuando lo fallan ya está impreso.