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Correctores cazados: ¿un caso UniCo?

Correctores cazados: ¿un caso UniCo?

El día 27 de este mes se celebró el día del Corrector. En esta fecha señalada, una asociación española que desde el 2005 aglutina a algunos correctores —no a las que suscribimos esta nota— ha organizado por las calles de Madrid y Barcelona un fotosafari de erratas y errores de lo que Martínez de Sousa denomina «ortografía a la intemperie» (rótulos, firmas comerciales, paneles indicadores, avisos, etc., expuestos al aire libre).

Los correctores no suelen intervenir en este tipo de textos publicitarios y comerciales, que a menudo no pueden quedar ortográficamente presentables con auxilio de un mero corrector automático. Pero, si aspiran a hacerlo, estaría bien que demostraran que están capacitados para enmendarlos con propiedad. Y eso pasa por cuidar lo que ellos mismos producen y por aplicar la regla de oro del corrector: «No tocar el texto original si su redacción es tan correcta que no lo necesita» (Martínez de Sousa: Manual de edición y autoedición, Madrid, Pirámide, 1994. p. 189, ¶ 7.2.2).

El diario El País reseñaba así la convocatoria: «A la caza de la “paella mista” y el “rebuelto”», sin advertir quizá que con este titular ponía en evidencia los errores que los propios cazadores de gazapos y promotores de la actividad habían cometido.

Como bien han señalado algunos observadores (gracias, Marta, por la información), la palabra misto (en su segunda acepción del DRAE) no es error ortográfico, sino forma paronímica de mixto menos usada que esta:

misto2, ta. 

(Del lat. mistus). 

1. adj. p. us. mixto. U. t. c. s.

 

mixto, ta. 

(Del lat. mixtus). 

1. adj. Formado por varios elementos que se mezclan para componer otro. U. m. c. s. m. 

2. adj. Dicho de un animal o de un vegetal: mestizo. 

3. m. cerilla ( varilla con cabeza de fósforo). 

4. m. Mezcla inflamable que se usa para los artificios incendiarios, explosivos o de iluminación. 

5. f. P. Rico. Servicio de un solo plato hecho de arroz, habichuelas y carne. 

 

 

Una de las imágenes comentadas en la nota de El País.

 

El País subraya también como errores comunes «La ausencia generalizada de tildes en carteles escritos en mayúsculas; la confusión entre b y v o entre g y j; “la manía” de poner mayúsculas en mitad de frases que no las precisan (“Madrid Recicla Todo Tipo de Vidrio”)», sin percatarse tampoco de que el propio nombre de la asociación de correctores que ha promovido esta cacería de erratas contiene este último error: UniCo es un acrónimo formado a partir de un sintagma español (Unión de Correctores) siguiendo este uso anglicista de mayúscula intermedia:

«Grafía de los acrónimos. Los acrónimos se escriben según el tipo de palabra que formen: con mayúscula inicial si es nombre propio, y con minúsculas si es común; ningún diacrítico los distingue de las demás palabras.»
José Martínez de Sousa: Diccionario de ortografía de la lengua española, Paraninfo, 1996, entrada Acrónimo,
3.

«
Mayúscula intermedia o intercalada. En español no es idiomático escribir una palabra con una letra mayúscula intermedia, esto es, en situación interior, del tipo CrediModa, CrediHogar, SuperMolina, EnaGas, TeleVisión, etcétera, aunque, por influencia del inglés, se vean grafías semejantes. Ya se dan ejemplos, aunque todavía no en español, de escritura en un solo término de tres nombre TotalFinaElf, empresa petrolera francobelga.»
J. Martínez de Sousa, Ortografía y ortotipografía del español actual, Trea, 2004, p. 286,
6.9.

«Hay también formaciones acronímicas de firmas y productos comerciales, asociaciones, etcétera, como Aviateca (de Aviación Gualtemalteca) Banesto (de Banco Español de Crédito), Sonimag (de Sonido e Imagen), Pryca (de Precio y Calidad), persil (de perborato silicato).»
J. Martínez de Sousa, Ortografía y ortotipografía del español actual, Trea, 2004, p. 255,
5.10.2.11.

Vistos estos deslices, hemos acabado por dedicarnos a ojear directamente las fotos de esta «Gincana de erratas» —título con el que se recogen las imágenes captadas, a pesar de que la RAE da por incorrecto el término gincana por no ajustarse a lo que juzga su pronunciación general—. Verá el lector que, en varias ocasiones más, lo que se califica de error y los propios comentarios de los autores de las fotos revelan un evidente problema de percepción y una alarmante falta de formación profesional.

A modo de ejemplo, la fotografía titulada «Cómete tus errores» parece malinterpretar una pintada que bien podría leerse como «Comete tus errores» (del verbo cometer), donde la única ausencia ortográfica reseñable es la de un más que disculpable (en una frase aislada) signo de exclamación de apertura.

Otrosí: la foto titulada «Autopista» contiene esta nota del autor:

Nota del autor: De las tres palabras del letrero en español (Parking de compartición), dos no existen (“parking” y “compartición”). Corresponde a la zona de acceso a uno de los estacionamientos para vehículos particulares.

Es inadmisible que un corrector diga que una palabra de uso común no existe. Por supuesto que parking existe; lo que ocurre es que no es palabra española, y por ello varios autores (y la propia RAE en su DPD) han propuesto una adaptación gráfica basada en su pronunciación española —mucho nos tememos que no compartida por buena parte de la Latinoamérica de habla hispana—. Sobre compartición le daremos la razón al autor de la imagen: aunque existe —como todo lo que se escribe y pronuncia— sería mejor el uso de compartido.

Huelga decir que este tipo de descuidos entre los propios profesionales hacen un flaco favor a su imagen pública, amén de promover la idea de que el corrector profesional es un simple (y a veces chapucero) cazador de erratas y un talibán de la ortografía que expone vergüenzas ajenas —buena parte de las presas de esta cacería son grafitis y carteles de particulares, y mostrarlos sólo contribuye a su humillación pública, no a la mejora de la situación del corrector—, siendo como es la suya una profesión complejísima y básicamente respetuosa, y el hecho mismo de la corrección escrita, un asunto tan delicado.

Ya se ha dicho aquí otras veces por qué entendemos en A&C que los golpes de efecto —sobre todo si están mal asestados— no ayudan en nada a mejorar la situación del oficio de corrector. Comentaremos ahora qué es lo que sí le ayudaría.

Mejoraría mucho la profesión con una formación pública de calidad y una titulación oficial de nivel universitario, similar a la que otorgan algunos centros universitarios de Argentina. Al mismo tiempo, la investigación teórica que supondría tal reconocimiento académico ampliaría el actual equipamiento de recursos para la corrección y edición de textos.

Mejoraría también con una definición competencial clara y actualizada de las tareas de cada tipo de corrector, en la que expertos destacados y profesionales capacitados estuvieran básicamente de acuerdo.

Mejoraría con leyes de consumo que favorecieran la queja de los usuarios por productos donde se haga un mal uso (demostrable) de la lengua escrita.

Y mejoraría aún mucho más con un cambio de praxis empresarial que asociara calidad productiva con beneficios empresariales (y, para ello, una norma de calidad para empresas editoriales, que las distinguiera por la aplicación de procedimientos de control de calidad a sus productos, podría ser el medio).

Montse Alberte (Barcelona) y Silvia Senz (Sabadell)

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres.

37 comentarios

Silvia Senz -

Más ejemplos de uso del doble cargode A. Martín en Cálamo & Cran y UniCo, y de los beneficios obtenidos de ello:
http://barfilos.com/antonio_martin_fernandez.html

Silvia -

Más casos de doble uso del cargo de gerente y copropietario de Cálamo y presidente de Cálamo & Cran: http://www.elgasconjurado.com/2011/02/15/iv-jornada-asati-en-zaragoza/

Prostate Cancer Symptoms -

nice post. thanks.

Juan Miguel de Pablos -

A Ana: Si algo ha dejado claro Silvia en esta respuesta (y en otras), es que no necesita ni lacayo ni bufón... Otra cosa es que tenga embelesados a sus "groupies".

Tuyo, Manolete

Ana -

A Juan: "Manolete, Manolete, si no sabes torear pa' que te metes...".

Silvia Senz -

De pelillos a la mar, nada, hermoso.
Por partes:

1) Si tal origen fuera cierto, que está por ver, revelaría que las lenguas están en contacto y se interfieren, cosa que no debería asustar a nadie, porque, entre otras razones, a ello se debe buena parte de la variedad geográfica del español que ahora dice defender la norma académica.
2) Lo que dice el DPD revela también que la RAE y la Asale no consultan siquiera sus propios corpus, ni el histórico ni el actual (ni tú tampoco). Si lo hicieran verían ese uso en autores como Delibes, que era académico y no precisamente catalanohablante, por cierto.
3) Y que por esto y muchas otras razones que ya se han expuesto en este blog que tú no lees y deberías, me la trae al fresco lo que diga una obra tan poco fiable como el DPD que también dice que un caimán y un aligátor son lo mismo.

Ah: y un corrector ha de tener la capacitación sobrada para cuestionar la norma, a ver si nos vamos enterando.

Juan Miguel de Pablos -

Diccionario Panhispánico de Dudas: «Debe evitarse en español la forma "de sobras", cuyo uso por parte de hablantes españoles se debe en muchos casos al influjo del equivalente catalán de esta locución ("de sobres")».

¿Revela tu error una "alarmante falta de formación profesional"? Por mi parte, pelillos a la mar.

Saludos.

Silvia Senz -

Más muestras de la asociación UniCo-Cálamo, explotadas por su propio fundador y presidente:
http://www.fundeu.es/IMAGENES/revistaPDF/633677068094375000.pdf

Ana Lorenzo -

Solo quiero dejar un comentario sobre el trabajo de Silvia como correctora: yo sí he sido testigo de correcciones suyas de estilo, y que es una buenísima correctora no entiendo que nadie lo ponga en duda.
Yo no sé muy bien si los correctores que habéis escrito aquí salís mencionados en los libros o en las publicaciones o sitios web que corregís; si es así, mi enhorabuena a los medios y editoriales para los que trabajáis. Pero sospecho que a ninguno, como corrector, se le menciona en ningún sitio (al menos a mí nunca me han mencionado en las correcciones que he hecho, ni a las correctoras que trabajaban conmigo), con lo que buscar en internet a ver qué se ha realizado como tal es una tontería, ¿no?
Un beso. Ana

Silvia Senz -

Y como supongo que me preguntaréis en qué ocasiones su presidente asocia su actividad empresarial con su cargo en la asociación, para pequeña muestra un botón, en las páginas 11 y 14 del programa de este congreso de escritores, que se celebrará próximamente:
http://www.liceus.com/cgi-bin/ac/age/EscritoresNoveles.pdf

Silvia Senz -

Mira, Roberto, si tanto te inquieta mi experiencia en el campo de la corrección y tan mal te quieren informar quienes la conocen, basta con que te pidas una fe de vida laboral en mi nombre a la Seguridad Social y quedarás satisfecho. Por lo demás, no me hagas perder más el tiempo. Si no te gusta leer o no te es útil lo que aparece en este blog, basta con que no lo leas, punto.

Silvia Senz -

Mira, José Miguel. Sobre la relación UniCo-Cálamo, se sigue exhibiendo en la web de Cálamo, lo cual, sin duda, beneficia la imagen pública de Cálamo. Varias personas confiables me han referido que también se ha exhibido en manifestaciones públicas (no de prensa); si es así, es algo que por supuesto debería evitarse.
Pero al margen de eso, no me gusta nada cómo hacéis las cosas, que hagáis tanto hincapié en acciones mediáticas, a veces de puro escaparate, como lo de la ley del libro, que es evidente que no va a ninguna parte y donde introducíais una definición del valor de la corrección que era un puro disparate. Y aún me parece peor que en esas acciones mediáticas se acabe ofreciendo una imagen del trabajo del corrector y de la corrección verdaderamente penosa y alejadísima de lo que ha sido este oficio durante siglos. Si lo que más os interesa es salir en los medios, al menos procurad hacerlo bien, porque de otro modo lo que acabáis haciendo es perjudicar, y mucho, la imagen social de esta profesión y dejarla al nivel de la suela de los zapatos.
Sólo os pido que hagáis las cosas con meditación, con mucho cuidado, aplicando controles de calidad a vuestras propias acciones y sopesando las implicaciones de vuestros pasos. Porque ver cómo estáis trabajando ahora cabrea bastante, sobre todo sabiendo que la gente que va a conocer la corrección a través de lo que vosotros mostráis en la prensa se quedará sólo con esa película. Vuestra responsabilidad, una vez constituidos en asociación única, es demasiado grande para no responder debidamente a ella. Y mientras no respondáis como se debe, no voy a dejar de hacer las críticas que juzgue pertinentes, faltaría más, te parezcan lo que te parezcan, que sin duda siempre te parecerán mal.

Quincaller -

Como lector profesional y escriba ocasional, os leo con cierto pavor. No hay otro país donde la lengua sea motivo de tales, talísimas, malas leches. Algo tiene que estar muy podrido para que los profesionales de la lengua pidan que se reglamente la corrección. Tan absurdo es esto como la euforia imperial de los adalides panhispánicos y los innumerables enchufados que danzan en derredor de esa entelequia. En el fondo, es el mismo autoritarismo enraizado. Lo dijo uno (quizá Cernuda): Pobre Hispania, donde hasta los anarquistas son autoritarios. Yo propongo que se ejerza el derecho a callarse, el derecho al silencio. ¿Os imagináis una Hispania callada? Pues el ruido contamina, pudre, destruye. Lo digo yo, que no soy nadie, pero lo digo porque es cierto.

José Miguel Torrente -

Silvia, agradezco de veras la cierta moderación que se ha producido en tu tono y que, por primera vez, no se aprecien en la respuesta que me dedicas –al menos no tanto–, otro tipo de cuestiones que la mera crítica profesional, siempre aceptable y digna de ser escuchada. Bienvenido sea el cambio de tono, y espero que dure. Pero... por desgracia insistes en la vinculación efectiva y directa de Cálamo y Cran con Unico desde sus inicios. No voy a discutir que el mayor impulsor de la asociación es uno de los dueños (que tiene dos que yo sepa, al menos) de C&C, pero sé, fehacientemente porque pertenezco al grupo fundador, que en Unico no ha estado Cálamo y Cran desde un principio. Es decir, que esa persona está en Unico a título personal, y eso es una verdad que conocen los socios desde que se asocian. Sigues insistiendo en que Cálamo es su empresa fundadora, y para que eso fuera cierto debería constar en los estatutos y en su grupo fundador Cálamo y Cran como empresa o entidad jurídica, y eso, lo sabes bien, no es así. Insistir en esa línea es faltar a la verdad, así que creo que es tu oportunidad para creértelo de una vez por todas. Quizá no sepas que la junta directiva fundadora, de la que yo formé parte, fue renovada casi en su totalidad hace un tiempo. El único, si no recuerdo mal, que se mantiene es el Presidente –que no quería repetir, pero claro, si no hay candidatos y los socios se lo piden, creo que hizo bien en acceder–. De lo demás junteros, lo que tú llamas "trabajadores", como mucho serán "colaboradores", sin más relación con C&C que la pura relación mercantil cliente-proveedor, igual que la que pueden tener con otros clientes o con sus empleadores. Por otro lado, te dije que no te pedía cuentas de lo que hacéis por el corrector, y no esperaba que me las dieses. Cada uno, en todo caso, que las valore como quiera, en tanto que las juzgue suficientes o no para alcanzar el aprobado (dicho esto en el sentido "pulsómetro" de la palabra). Finalmente, yo no te pido que cambies de postura, ni que te acerques a los postulados de Unico, ni que adaptes tu visión de la situación profesional del corrector a la de Unico, ni que te asocies (esto es lo último que querría, personalmente). No pretendo que hagas eso. Sí que te pido que ejerzas una labor de crítica, una labor constructiva, pensando en el objetivo común (aunque los medios para llegar al objetivo sean diferentes e incluso contrapuestos), una labor donde la objetividad y la mesura sean la medida que juzgue las acciones y las palabras. Porque bien sabes, Silvia, que recurrir al insulto, la descalificación, el menosprecio, la minusvaloración, el odio y cosas similares, no conduce a nada, y menos a que tu opinión sea tenida en cuenta. Y, por último, te recomiendo que lo que pides a los demás lo apliques a ti misma, pero en este caso me refiero al aspecto personal: lo mismo que dices y la misma crítica que haces insultando lo puedes decir y hacer sin recurrir a eso, aquí y en cualquier otro foro. Salud

Roberto -

No me sorprende. Esperaba Silvia que eliminases mis comentarios. Los blogs son publicaciones personales y suelen incorporar la moderación de comentarios. Tampoco, pero es otro debate, me parece el medio idóneo para los debates académicos.

Pero Silvia no me has entendido. Lo que yo quería demostrar es que tu experiencia es más bien teórica o académica: artículos sobre corrección, ...

He mirado en Dialnet y bueno más de lo mismo: Artículos en revistas y libros sobre corrección y presentación de originales, pero nada de tu experiencia como "correctora de calle" en editoriales, en periódicos,... http://dialnet.unirioja.es/servlet/extaut?codigo=1324594. No digo que no tengas experiencia como profesora de corrección pero que ni yo ni las personas a las que he consultado conocemos tu experiencia como correctora y nos parece que desconoces lo aspectos diarios de la profesión y sus problemas.

Lo de las galeradas lo has escrito tú en tu blog.

¡Ah!, otra cosa. Como redactora no deberías incluir artículos tan largos como el de la RAE. Es muy difícil de seguir. Supongo que también lo borrarás...

Pilar Comín Sebastián -

Silvia, la alumna a la que te refieres soy yo, como he manifestado públicamente en el foro de UNICO, donde también hablaba de la valoración que yo hago de tu trabajo y de la opinión que tengo de ti como profesional.
Sin embargo, creo que esta serie de comentarios no trata sobre valoraciones del trabajo de uno u otro corrector en particular. Al menos, yo, no voy a entrar a ese trapo. Como decía en uno de mis comentarios, la excelencia profesional, y también la humana, se la presupongo a todos los compañeros. Y no me creo juez (ni fiscal ni abogado) de nadie, salvo de mí misma, y según y cómo.
No me ha gustado nada tu artículo. Me parece desmesurado, rabioso e injusto, pero ni me ha cabreado ni va a provocar mis iras. Ni voy a defender que yo soy fantástica y los demás no. Cada uno encuentra su manera de trabajar y decide a qué se asocia y a qué no, y cuáles son sus razones. Es muy posible que en todo eso no nos pongamos de acuerdo, pero en las formas sí deberíamos hacerlo

Silvia Senz -

He ido borrando el hilo en el que un socio de UniCo se dedicaba, sistemáticamente, al burdo ataque ad hominem consistente en repetir la falacia de que mi experiencia en la correción se basa en haber corregido cuatro galeradas en mi vida. Que ningún otro comentarista-defensor de UniCo, entre los que hay una ex alumna mía de un posgrado de la UPF (módulo de corrección y estilo editorial), haya abierto la boca para matizar eso dice mucho de la honestidad de algunos.
Respondo a José Miguel, que es el único que lanza elementos dignos de debate. No lo rehuimos.

José Miguel, sabes bien que conocemos, ambas, la asociación desde sus mismos inicios. Sabes que no compartimos la idea de la corrección, del corrector y los métodos que UniCo se plantea para cambiar su situación. Es evidente que no la compartimos por lo que hemos escrito aquí, ahora y en otras ocasiones. Es evidente por lo que yo misma he escrito y publicado en revistas especializadas.
Aun en el caso de que UniCo se desligara efectivamente de su empresa fundadora, Cálamo y Cran (para lo cual habría que eliminar de la presidencia y la junta de UniCo a todos los trabajadores y al dueño de Cálamo y Cran), mucho tendría que cambiar la forma de trabajar de UniCo y la imagen del corrector que impulsa para que nos asociáramos.
Con todo, lo que vemos acertado de UniCo lo divulgamos en el boletín diario sobre edición y lengua (Infoeditexto) en el que algunos estáis suscritos y de donde obtenéis informaciones útiles también para la web de UniCo.
Sobre lo que hacemos nosotras por el corrector, lo sabes de sobras: en lo que escribimos, en los abundantes recursos que proveemos por medio de Infoeditexto y en la formación (casi siempre gratuita, gracias al Gremio de Editores) que imparto. Como particulares, es todo lo que podemos hacer.
Si UniCo cambia de rumbo, trabaja bien, meditadamente y con cuidado, se abre a otras visiones de la corrección y a proyectos de fondo, inicia contactos gremiales, y sobre todo empieza a mostrar espíritu autocrítico, cambiaremos también de postura.
Por el momento, lo que hace nos produce a menudo vergüenza como correctoras que también somos, desde hace muchos años.

Montse Alberte -

Una aclaración a Pilar: no he dicho en nigún momento que yo sea mileurista. En mi comentario hablo de la situación del corrector, no de la mía.

Marcos -

Hola:

Soy un amante de los animales, y tanto repudio me produce una corrida de toros en la que lidie José Tomás —por lo que tengo entendido, ese individuo es un hacha asesinando miuras— como ver un perro atado con una cadena de veinte centímetros a pleno sol en la parte trasera de un restaurante de carretera.
Asimismo, soy un amante del español, y tanto rechazo me provocan los horrísonos participios que salen de la boquita de la Ministra de Fomento como el "ojaldre" escrito en la pizarra del menú por el camarero de turno.
Como corrector, no pretendo ser «Mr. Simpatía 2007» ni caer bien a la ciudadanía, que para eso ya están las sonrisas descoyuntadas de nuestros políticos. Solo trato, como todos vosotros, de mimar y cuidar nuestra lengua. Estamos todos en lo mismo. Y si para eso hay que sonrojar a algún camarero descuidado —que, seguramente, esa misma mañana ha leído con fruición el Marca pero no ha sido capaz de echar un ojo a la etiqueta del paquete de hojaldres—, pues se hace.
Por eso, aplaudo el arranque y la iniciativa de UniCo y, por supuesto, su yincana. También aplaudiría, con petición de bis incluida, la crítica proveniente de esta página si se detectara en ella un atisbo de buena intención. Pero, en vez de consejos o comentarios de compañeros de barco, parecen cañonazos al palo mayor de UniCo, con cuchillos en los dientes y gritos de «¡Al abordaje!» incluidos. Menos mal que la puntería es pésima.

Pilar Comín Sebastián -

Pues era que no me habían presentado al tal Turing (zoquete e inculta que es una.

Yo fui al safari (que, significa viaje, y no cacería, en primera instancia). Es posible que me equivocara en el método, pero mi intención al hacerlo, y al estar asociada a UNICO, es echar una mano colectivamente, en vez de defender mi cortijo; quizá también eso es un error, me equivoco tanto... Sé que yo, individual y concretamente, hice algo mal, porque no debí de transmitirle bien al periodista con el que hablé, que el safari era una anécdota, mientras que el fondo es que hay una profesión poco valorada y que eso ocurre porque, en general, el público es poco exigente con la calidad de los textos impresos, estén a la intemperie o cobijados en un libro.
Pienso (y que lo piense no significa que sea cierto) que en alguna cosa acierto, y es en no atacar de manera furibunda y rabiosa, aunque sea en forma de clase magistral, a nadie porque crea que lo hace mejor que yo (y que lo crea no significa que sea cierto). La excelencia profesional yo se la supongo a todos los compañeros, incluso la excelencia humana también se la supongo a cualquiera, hasta que no se le ve el plumero. El que no se equivoca nunca es un marciano, y el que cree que no se equivoca nunca...

Pilar Comín Sebastián -

He lanzados algunos comentarios y no aparecen. Seguro que es por mi incapacidad y no por censura.
Me entretendría más, pero tengo bastante trabajo, parte de él gracias a UNICO, y supongo que también a que no lo hago mal, porque, al contrario que Montse Alberte, no soy mileurista (ni de lejos)y suelo conseguir que las empresas me den los plazos que considero necesarios. A pesar de ello, sé que no siempre ocurre, y creo que vale la pensa intentar, de manera colectiva, que mejoren las condiciones.

José Miguel Torrente -

Silvia, sabes perfectamente que entre la empresa que citas y Unico no hay vinculación ninguna. Otra cosa es que algunos socios de Unico trabajen o colaboren con la empresa, pero ¡qué quieres!, creo que eso todavía no está en la ley de incompatibilidades, y cada uno es libre de hacer lo que le dé la gana con su trabajo o con su tiempo libre.
Y otra cosa es que tú no aceptes, ni por activa ni por pasiva, que esa independencia de Unico sea una realidad. Por cierto que más arriba decís, tú o Montse –lo mismo me da que me da lo mismo–, algo que me llama la atención: "Sin embargo, me gustaría que alguien me explicara dónde está el beneficio para el corrector, en qué ha mejorado su situación: ¿han mejorado las tarifas con las que se remunera su trabajo?, ¿han mejorado los plazos de entrega de los encargos?". Unico lleva poco tiempo de vida, como bien sabéis, y una asociación no es un partido político que tenga asignación de los presupuestos generales del estado, así que los frutos –resultado del trabajo y esfuerzo de los propios socios– se verán, antes o después, se verán de puertas afuera –que de puertas adentro ya se ven y ahí están algunos de los comentarios de ayer a vuestra alharaca, y los socios por ahora no nos hemos rebelado y puesto a la directiva a caer de un burro–. Pero tengo una pregunta para vosotras: Tras vuestra larga y dilatada actividad profesional, unida a vuestra larga y dilatada experiencia, incluyendo esta web, ¿dónde está el beneficio para el corrector como fruto de vuestro trabajo?, ¿en qué ha mejorado su situación como fruto de vuestro trabajo?, ¿han mejorado las tarifas con las que se remunera su trabajo como fruto de vuestro trabajo?, ¿han mejorado los plazos de entrega de los encargos como fruto de vuestro trabajo? Seguro que sí porque a algo habréis contribuido, incluso sin querer, al reconocimiento de nuestra profesión o a la mejoría de nuestras condiciones laborales, y no voy a ser yo quien discuta méritos ajenos, pero tampoco os pido cuentas, ni de lo bueno ni de lo malo. Por otro lado, para conocer a fondo la actividad de Unico, y cómo se trabaja y qué se hace y así responder a esas preguntas, tenéis varios caminos: 1) Visitar la web de Unico (http;//www.uniondecorrectores.org). Seguir las noticias de la prensa siempre que salgamos. 3) Asociaros. ¿Estáis interesadas en alguna de las tres opciones o simplemente en quejaros por sistema? Salud

Rodrigo -

¿Que UniCo se desligue de una empresa? Leo en vuestro link http://www.calamoycran.com/noticias_detalle.php?noticia=36: "El proyecto de desarrollar una asociación de correctores es una iniciativa impulsada por la experiencia llevada a cabo durante años por Cálamo&Cran para defender los intereses de los profesionales que se habían formado en este centro. Esta experiencia acumulada ha servido para sentar las bases de una asociación desligada ya completamente de C&C, con su propia autonomía, objetivos e intereses."
Más clarito, agua.
Otra cosa es que la asociación admitiera a esquirolas de vuestro calibre.
Lo vuestro no es normal. Mucho despecho se ve por aquí.

Silvia Senz -

Respondo a lo que me parece que merece la pena responder de los ardorosos comentarios recibidos, algunos de los cuales podrían ahorrarse si se leyera con detenimiento la nota.
Por supuesto que consideramos que un corrector debería intervenir en textos comerciales y publicitarios (también nosostras corregimos etse tipo de textos), pero no es lo corriente, desgraciadamente. Para que pueda llegar a serlo es necesario mostrar para qué sirve un corrector, y no para qué no sirve, que es la imagen que se desprende, finalmente, del fotosafari. No es buena idea en absoluto dejar que diletantes de la corrección (como decís que son los autores de las fotos; no todos, ni mucho menos, por cierto) vayan enmendando la plana con su cámara, entre otras cosas porque con ello se transmite la imagen de que cualquiera puede corregir, y si esa es la filosofía de UniCo, apaga y vámonos.
Decís que hay que unirse a UniCo para luchar por los correctores. El día que vea que esta asociación: 1) se desliga completamente de Cálamo y Cran, que es la empresa que la impulsa (y elimina así el evidente conflicto de intereses que eso supone); 2)hace algo realmente viable y eficaz por la profesión, no dudaré en elogiarlo. Como coeditora de Infoeditexto, he divulgado la encuesta que realizáis entre los correctores para obtener datos objetivos de su situación socioprofesional. Si la encuesta se realiza adecuadamente, también la divulgaré. Si se usa para lograr algún cambio positivo, la elogiaré. Pero hasta ahora no encuentro motivo alguno de loa.
Dicen que qué hacemos nosotras por la profesión. Muchos lo sabéis de sobra, y hasta pistas tenéis en los enlaces de este artículo. No se trata de una competición por ver quién hace más, sino de procurar hacer las cosas bien; no vistosas, sino bien. Hay un lema del pujolismo (francamente bueno; el lema, no el pujolismo) que se aplica perfectamente al caso: "La feina ben feta no té fronteres; la feina mal feta no té futur".

Montse Alberte -

Me alegro mucho de que, gracias a UniCo, el Instituto Cervantes haya reconocido la profesión del corrector, y de que UniCo organice salidas culturales, haga sus contactos y busque la publicidad. Supongo que a UniCo, o a alguien, le debe resultar beneficioso.

Sin embargo, me gustaría que alguien me explicara dónde está el beneficio para el corrector, en qué ha mejorado su situación: ¿han mejorado las tarifas con las que se remunera su trabajo?, ¿han mejorado los plazos de entrega de los encargos?

Yo no siento que la realidad del corrector haya cambiado en absoluto desde la creación de UniCo. Sobrevivir como corrector sigue siendo igual de complicado que antes de que UniCo emprendiera sus acciones, más o menos publicitarias, más o menos culturales, más o menos folclóricas. Las editoriales siguen pagando tarifas irrisorias (¡ser mileurista es un sueño!) y, al igual que otros posibles clientes —agencias de publicidad, por ejemplo—, se siguen pasando, con frecuencia, nuestras correcciones por donde les viene en gana, haciendo gala de su inmerecida potestad.

¿Mejores condiciones económicas?, ¿un tiempo razonable para hacer el trabajo?, ¿reconocimiento de nuestro papel en la edición de un texto?, o bien ¿más presencia en la prensa?

Creo que no estamos hablando de lo mismo.

Plancina -

¿Por qué esa inquina a pertenecer a una asociación de correctores? ¿Os han hecho algo? ¿Son en realidad clubes satánicos mal camuflados?

No puedo creerme que vuestro "frío" análisis de la actividad de esta asociación venga tan solo de vuestra zona profesional del cerebro, pues que la gente (los periodistas los primeros), en general, se quede en la superficie del asunto no me sorprende, pero que lo hagan personas ilustradas como vosotras, como demuestra que lo sois vuestro blog, da mucho que pensar.

Plancina (Barcelona)

Iván -

Gracias a la Unión de correctores he visto por primera vez mi trabajo reconocido en los medios. No pertenezco a la asociación pero ahora sí que estoy interesado en contactar con ellos.

De todas maneras 'misto' no se utiliza comúnmente aunque lo admita la RAE. Me pone un sandwich misto?

Comprendo que se hagan críticas, pero lo que sobra es ese tono. Los correctores necesitamos que nos defiendan. ¿Sabes cuánto gana un corrector? Un corrector que no da clases, no redacta, no maqueta,... No nos da ni para comer y eso es lo que hay que cambiar.

De todas maneras creo que con tu artículo das a la Unión de correctores más publicidad.

Leo habitualmente tu blog y no dejas títere con cabeza: los bancos, la RAE, los periodistas,... Y ahora tus colegas los correctores. Y eso sin hablar de tus intervenciones en varios foros.

Rosaura Jiménez -

Me he fijado en tu comentario: "Los correctores no suelen intervenir en este tipo de textos publicitarios y comerciales,...". Trabajo como correctora en una agencia de publicidad y creo que los correctores hacemos una buena labor en este medio.

Solo faltaba que no podamos intervenir en los textos publicitarios y comerciales que son los que necesitan más corrección,...

Raúl -

Llevo todo el día escuchando la noticia en la radio y me quedo con las palabras del portavoz de la Unión de correctores:
"Con esta iniciativa, la Unión de Correctores ha querido llamar la atención sobre el descuido que presenta el lenguaje escrito en nuestro entorno. Los carteles de la calle no son más que la punta del iceberg. Los libros, la prensa, las revistas, comunicados, informes y todo tipo de documento necesitan la supervisión de un profesional del control de la calidad del texto".

En cuanto a lo del título no comprendo que se critique el uso de una palabra y luego se utilice como título. No me parece un juego de palabras, sino "un golpe de efecto".

Uniros a los correctores, luchad contra su supervivencia, no intentéis destruir una profesión que ya tiene tantos detractores y obstáculos.

Lo vuestro parece una venganza personal y en la Unión de correctores cada vez son más correctores. No son profesores, ni teóricos, son correctores simplemente.

Gracias Mar por tu comentario.

Ana Lorenzo -

Raúl, dices: «Y si no te gusta lo de UniCo, ¿por qué titulas así el artículo?»
Lo cierto es que yo había interpretado el título como un juego de palabras: «¿un caso UniCo?, ¿un caso único?» Bueno, es mi opinión.
Un beso.

Raúl -

Solo me gustaría comentar que las fotografías publicadas en la web de la Unión de correctores pertenecen a los participantes de la convocatoria que son ciudadanos. Sus notas de autor son personales. En su mayoría no son correctores.

De todas maneras no comprendo tu interés personal por críticar a una asociación que intenta defender un oficio que está desapareciendo. Repito un oficio. Cada vez hay menos correctores en las redacciones de los periódicos, en las editoriales,...

Únete a los correctores y vela por sus derechos e intereses, no te conformes con proponer objetivos a largo plazo como la titulación o la norma ISO. No sé qué objetivos ocultos tienes con tanta crítica indiscriminada.

Y si no te gusta lo de UniCo, ¿por qué titulas así el artículo?

Nerea -

Muchas gracias. Nos hacéis un gran favor al entrar en el grupo de quienes hablan de la Unión de Correctores. Nosotros por nuestra parte, ironías de la vida, hacemos sin querer cosas por vosotros, al luchar por el barco de todos. ¿Sois conscientes de todo ello? Además, gracias a UniCo y la GINCANA, he podido conoceros, porque antes ni idea. Gracias de nuevo.

Karl -

El fenómeno del cazador cazado es muy habitual y suele responder a la realidad. El hecho de que haya comentarios del tipo "excusatio non petita" ya dice mucho a favor del artículo.
No obstante, si alguien quiere hacer una colección de errores, erratas y demás ignorancias de bulto que se dé una vuelta por 20minutos.es. ¡Menudo verano nos han dado los becarios de Escolar!

María G. -

No entiendo muy bien vuestra noticia salvo por el deseo manifiesto de atacar a una asociación que busca velar por los derechos de los correctores.

Además tampoco entiendo la razón por la que los correctores no puedan intervenir en los textos publicitarios y comerciales.

El éxito mediático de la propuesta de la Unión de correctores demuestra la necesidad de reconocimiento del trabajo de los correctores.

Tampoco entiendo ese comentario sobre El diario El País...

Los profesionales de la corrección no necesitan injustos ataques sino el justo reconocimiento de su trabajo, que no creo que deba pasar por ninguna titulación oficial, ni nada por el estilo sino por su reconocimiento laboral y social.

Silvia Senz -

Los comentarios anteriores son de miembros de la asociación mencionada, por supuesto.

Rodrisoul -

"Mejoraría", "mejoraría", "mejoraría"... Qué fácil resulta decirlo. UniCo al menos ha conseguido que una institución, como el Instituto Cervantes haya reconocido la profesión; ha llevado sus propuestas (las "mejoras" que reclaman) al Congreso cuando se proyectó la Ley del Libro; ha agrupado a correctores para orientarles en su trabajo; les ha dado una lista de consultas; una bolsa de empleo y mucho más...
Y todo ello torpedeado constantemente por Silvia Senz. No ayuda mucho, no.
Tu actitud de talibán dando órdenes y haciendo poco, deja mucho que desear. Lamentable lo tuyo. En vez de sumarte a apoyar una iniciativa en beneficio de los correctores sales con esta actitud de troll. Señalamos la luna y Silvia mira el dedo.

José Miguel Torrente -

Gracias por la publicidad. El que mira la paja en el ojo ajeno no ve la viga en el propio, generalmente, y no lo digo por aquellos que mencionáis como "correctores cazados" de UniCo. Por cierto, me parece que os sobra algo en el inciso referido al diario El País. No he seguido leyendo, por si acaso. Por otro lado, no me preguntaré si vuestras formas o vuestros comentarios son beneficiosos para vuestra imagen profesional, pero lo que sí tengo claro es que no lo son para vuestra imagen personal, al menos en lo que a mí se refiere. Salud
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