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Instituciones y políticas culturales y lingüísticas/Institucions i polítiques culturals i lingüístiques

Alerta a los compradores de la «Nueva gramática de la lengua española»: de cómo RAE y Asale nos venden la moto

Alerta a los compradores de la «Nueva gramática de la lengua española»: de cómo RAE y Asale nos venden la moto

[Viene de aquí.]

 

Releyendo nuestro archivo hemerográfico personal sobre la política editorial académica hemos reparado en que ya en el 2006 se anunció que, simultáneamente a la versión extensa de la Nueva gramática (cuyo texto básico está financiado, vía Fundación proRAE, por Altadis), se publicaría también un Compendio (financiado este por Caja Duero, al igual que los aún inéditos DVD y volumen de Fonética y fonología, con un aporte de 218.750 €): 

Algunos medios —damos una sola de las muchas muestras— publicaron hace un año que las versiones serían finalmente tres:


La Gramática se presentará oficialmente el 10 de diciembre de 2009 en tres versiones: la más extensa, “la de referencia”, tendrá “cerca de 4.000 páginas” y estará destinada a especialistas y a cuantos se interesan por estas cuestiones.

Esa versión amplia ofrecerá por un lado la Morfología y la Sintaxis y, en un volumen aparte, la Fonética y la Fonología, que irán acompañadas de un DVD con las variantes del español hablado.

En diciembre de 2009 se publicará también un compendio, de unas 700 páginas, y, posteriormente, se editará “un epítome o manual”, de unas 250 o 300 páginas.

 

Más recientemente, el director de la Academia Argentina de Letras, Pedro Luis Barcia, declaraba que también serían tres las ediciones, pero modificando la nomenclatura de cada una de ellas:


8. Se editará en tres niveles. La obra extensa, con 47 capítulos de unas 60 pp. cada uno, distribuidos en dos tomos, con destino a los gramáticos, estudiosos y profesores universitarios. *** El Manual, de unas 700 páginas, destinado a los estudiantes universitarios**** y el Compendio, de unas 270 pp., destinado a la enseñanza secundaria. La NGLE ya está en proceso de edición y será presentada en diciembre de 2009, en Madrid. El Manual aparecerá en febrero de 2010. Y el Compendio, poco después.

 

La propia RAE, en su página, anunciaba la publicación paralela de dos versiones en lugar de las tres enumeradas por Barcia:


La Asociación de Academias acordó que la Nueva gramática tuviera una doble versión: la básica –realizada con la colaboración de Altadis–, que atiende, con mucha amplitud y detalle, a cuantas cuestiones puedan interesar a los más variados usuarios; y un Compendio –subvencionado por Caja Duero– de la anterior, destinado al público en general y, por tanto, simplificado, conciso y didáctico.

 

Es más: del mismo modo que se publicó un avance de la Nueva gramática (fundamentalmente el prólogo), también se avanzó, más sigilosamente y no sabemos cuándo, la parte proemial del Compendio, que se daba por concluido, justificando así su existencia:

 

Pero, ¿por qué un Compendio en el siglo XXI, cuando la Real Academia Española y la Asociación de Academias tienen ya por fin su Gramática actualizada y existen otras tareas urgentes a que atender? La respuesta es clara e inmediata: la Nueva gramática tiene la carga técnica necesaria para la comprensión amplia de los fenómenos gramaticales de la lengua española y, por tanto, se dirige a la vez a los estudiosos y a los hablantes. El Compendio atiende especialmente a los intereses de estos últimos, puesto que destaca de forma didáctica los usos normativos y simplifica considerablemente las cuestiones técnicas. Completa, por tanto, desde otra perspectiva, la labor del Diccionario panhispánico de dudas presentando una descripción general del idioma que resulta accesible para los hablantes que no poseen especial preparación gramatical.

La Nueva gramática de la lengua española presenta un panorama general de los estudios gramaticales del español en el que se ha procurado abordar de manera pormenorizada problemas gramaticales de muy diversa naturaleza y, en ocasiones, de gran complejidad. El texto simplificado del Compendio será especialmente útil para los estudiantes de español en los niveles no universitarios, así como para todos los hablantes que deseen obtener una síntesis clara y didáctica de la estructura de nuestra lengua.

 

De este avance podemos también deducir que el Compendio y la Nueva gramática debían publicarse a la vez, acompañados de un DVD con «los sonidos de la lengua española».

Pues bien, a día de hoy, ya en preventa parte de la Nueva gramática en su versión «para profesionales y expertos» al precio de 120 €, se sabe que el DVD saldrá más adelante, junto con el volumen de Fonética y Fonología, pero no se sabe absolutamente nada del prometido Compendio. Es natural: un compendio ha de resumir una obra completa, y la Nueva gramática ve la luz pública sin haberse completado. Luego, sin gramática acabada no puede haber compendio. Eso sí: mientras esperamos la publicación de la obra gramatical completa, RAE-ASALE y Espasa van colocando sin avisar a todo quisque (expertos y profanos) los volúmenes para profesionales, que suponemos infinitamente más costosos de lo que pueda llegar a ser el Compendio.

 

Silvia Senz y Montse Alberte

 

El reparto académico: 25.000 euros para V. García de la Concha

El reparto académico: 25.000 euros para V. García de la Concha

Esta nota bien podría haber sido una actualización de la de ayer, pero creemos que tiene entidad propia. Porque una cosa son los abundantes ingresos que la Corporación académica española recibe por vía pública (mientras sus socias americanas viven en la lipidia) sin revertirlos en los hablantes, y otra son los hábiles repartos de dividendos que los benefactores privados de la RAE realizan entre los responsables académicos.

Que ser académico de la Española es hoy un chollazo, bien lo sabemos. Especialmente para su director, Víctor García de la Concha, que ha conseguido reformar los estatutos de la institución para prolongar su mandato y servirse de su capital relacional para llevar a su terreno los intereses editoriales de la Casa. Por si eso fuera poco, la Fundación Germán Sánchez Ruipérez (miembro de la Fundación pro RAE) le ha concedido el III Premio Fernando Lázaro Carreter, dotado con 25.000 € y la escultura de rigor. Y eso por haber simulado, con constantes apariciones en prensa, que ha modernizado la Academia y la ha abierto a América; dos logros que cualquier estudio riguroso de la última década de actividad académica echa rápidamente por tierra, como ya hemos ido adelantando (1, 2, 3, 4, 5...) y como pronto saldrá a la luz de forma mucho más contundente.


Silvia Senz

La nueva gramática académica sale a preventa sin su primer volumen y sin anunciar una versión digital descargable

La nueva gramática académica sale a preventa sin su primer volumen y sin anunciar una versión digital descargable

Pese a que su puesta de largo oficial estaba prevista para el próximo 9 de diciembre en Madrid (una presentación mundial nada panhispánica), la Nueva Gramática de la Lengua Española ha iniciado ya su carrera comercial, a la espera de conocerse si va a haber o no una versión en pdf, de consulta y descarga gratuita, como las que han puesto a disposición del público otras academias de España con producción normativa reciente.

Si tenemos en cuenta que ya se publicó un poco prometedor anticipo en pdf para sosegar a quienes llevaban esperando su publicación desde el 2007, y que la Corporación cuenta con todo tipo de subvenciones públicas (según prensa, 22,2 millones de € desde el 2004 a través de los Presupuestos Generales del Estado y 1,2 millones de € en subvenciones por gastos de inversión, a lo que se añaden 2,5 millones de € en este periodo, procedentes de las 17 CC. AA. españolas [ejemplo anual, de la Generalitat de Catalunya] vía Fundación Pro RAE, donaciones especiales de algunas comunidades aparte), tampoco es tan descabellado pensar en una próxima versión digital de libre descarga.

Claro está que conociendo la política de explotación de la obra académica, podemos esperarnos cualquier cosa.

Mientras aguardamos aclaraciones sobre los formatos de publicación de la nueva gramática, sabemos al menos que su versión impresa de pago se presenta en versión incompleta (2 volúmenes: Morfología y Sintaxis, dirigidos por Ignacio Bosque, a la espera del volumen y el DVD de Fonética y Fonología, sección bajo responsabilidad de José M. Blecua), al precio de 120 € (188,40 $), en preventa (reserva) exclusiva en dos librerías en línea españolas: Casa del Libro (Grupo Planeta, al que pertenece la casa editora de la nueva gramática) y Librería Áurea (filiación desconocida).

Personalmente, haré como con el Diccionario panhispánico de dudas: no pagar por lo que ya está pagado y esperar a su versión abierta. Aunque puede que, en este caso, esperar sea desesperar.

Silvia Senz

Actualización (20/10/2009): a día de hoy, tampoco se sabe nada de su anunciada versión compendiada para el hablante común, que acabará adquiriendo esta edición para especialistas, mucho más costosa, de la que no podrá sacar el provecho que espera.

¿«Dígalo bien» o «Dígalo como a mí me gusta»? Las Academias de la Lengua Española, cada cual a su bola

¿«Dígalo bien» o «Dígalo como a mí me gusta»? Las Academias de la Lengua Española, cada cual a su bola

Hace unos días, al hablar aquí sobre el español (o los españoles) de los libros que se publican en Estados Unidos, ya aludimos a la febril actividad que la Academia Norteamericana de la Lengua Española (ANLE) despliega para enmendar la plana a los anglicados latinos del país.

Según hemos sabido por la Fundéu, la ubicua ANLE también participa desde hace poco en el informativo matutino Noticias Univision 41 Al Despertar con el microespacio «Dígalo bien», gracias al cual todos los miércoles los televidentes pueden desayunarse con dos consejos idiomáticos ofrecidos por el director de la institución, Gerardo Piña-Rosales, el secretario Jorge Ignacio Covarrubias, y el coordinador de Información, Daniel R. Fernández. Algunas de sus notas normativas pueden verse ya en la página del programa. De entre los cuatro avisos disponibles, seleccionamos el del doctor Piña-Rosales, dedicada al uso del verbo ignorar. Véanlo antes de seguir leyendo:

 

No me hicieron caso
http://www.univision.com/content/video.jhtml?cid=2099516

 

Nótese ahora lo que dice al respecto el Diccionario de la Real Academia Española (de referencia para todas las academias asociadas de la lengua española), ya desde el 2001:

 

Ver conjugaciónignorar.

(Del lat. ignorāre).

1. tr. No saber algo, o no tener noticia de ello.

2. tr. No hacer caso de algo o de alguien.


¡Que viva la norma panhispánica! Si ya lo vaticinó Lodares (El porvenir del español, p. 100) al señalar las desventajas de un estándar pluricéntrico para el español:

 

El peligro general del pluricentrismo es fácil de entender: si todo vale, nada vale.


Es decir: si todos mandan, nadie manda. Bienvenidos al feudalismo normativo.

 

 

Silvia Senz

 

 

La naturalització de l'estatus de les llengües hegemòniques: la ideologia de l'anonimat

Kathryn Woolard, a la Càtedra Linguamón:

La nueva RAE, un espejismo de representatividad, neutralidad ideológica, laboriosidad y modernidad, 5: la versión «indi» del DPD en línea

La nueva RAE, un espejismo de representatividad, neutralidad ideológica, laboriosidad y modernidad, 5: la versión «indi» del DPD en línea

Para los lectores veteranos de este blog, la polémica sobre la diferida publicación en línea del Diccionario panhispánico de dudas es ya un clásico. Lo cierto es que, desde su aparición, este «panhispánico nuestro de cada duda», como lo bautizó Ricardo Bada, no ha dejado de darnos de que hablar. Y no sólo a nosotros, por supuesto. Desde la primera reseña, se han sucedido enfoques críticos diversos (1, 2...), que han ido poniendo en solfa diversos aspectos de este diccionario académico. Su deficiente versión en línea no se ha salvado de la quema. Ya al poco de su aparición, José Antonio Millán señalaba:

[...] el sitio como tal merece algunas mejoras; entre otras cuestiones: mantiene siempre la URL o dirección de la portada, lo que a alguien poco versado le puede impedir enlazar directamente a las páginas donde se encuentran los distintos materiales que contiene. Para acceder a la lista de artículos temáticos del DPD, por ejemplo, alguien sin mucho dominio del medio tendría que dar las siguientes instrucciones:

«Vaya a http://www.rae.es/, haga clic en la columna de la izquierda, en “Diccionario panhispánico de dudas”; en la página que aparezca, debajo de la caja de búsquedas, haga clic en la columna de la derecha en “Articulos temáticos”.»

Naturalmente, se puede hacer trampa (mirando en la propiedades de la página con el botón derecho), como yo he hecho para remitir a la lista completa, pero ¿por qué no facilitar las cosas?

La Academia ha dado grandes pasos adelante poniendo en la Web a disposición del público hispanohablante sus materiales (lo que es de estricta justicia en una institución sin ánimo de lucro, que recibe tantos apoyos públicos —por no hablar de los privados— y que se propone difundir instrumentos para mayor bien de nuestra lengua). Sin embargo, le faltan pasos por dar. Por ejemplo: hoy en día es posible hacer directamente búsquedas en el Diccionario panhispánico y en el Diccionario de la RAE, pero ¿por qué no tener además un lemario de ambos en línea? (un lemario es la lista de las palabras o temas que tiene el diccionario). En la consulta del DPD, por ejemplo, se lee la siguiente nota:

«Para obtener resultados, la palabra o tema buscados deben coincidir con el lema de alguno de los artículos contenidos en el diccionario, por lo que se recomienda seguir al máximo las orientaciones para la búsqueda

¿No sería más sencillo tener en línea el lemario que fuera enlazando a cada una de las palabras? Por ejemplo:

a
ab initio
ab intestato
ab ovo

y así sucesivamente, hasta
zum

Y lo mismo para el DRAE...

a
aba
ababol

y así sucesivamente, hasta
zuzo

Supongo que no pasará mucho tiempo sin que algún grupo de esforzados voluntarios amantes de su lengua, de los muchos que pueblan la Web, preste al público hispanohablante el buen servicio de preparar estos lemarios enlazados.

 

Las palabras de Millán han resultado casi proféticas. No sabemos exactamente desde cuándo (aunque muy pronto lo averiguaremos), el hispanista Franz Mayrhofer (y no un esforzado hablante nativo de español, como esperaba Millán), docente del californiano Gavilan College, mantiene entre los recursos en línea de su departamento una versión propia del DPD en línea francamente muy mejorada. Además de restituir partes del pliego de principios de la versión impresa que no figuraban en la versión en línea, ofrece un lemario completo y la posibilidad de realizar búsquedas avanzadas. Un eficiente trabajo de servicio al usuario (particularmente a sus alumnos) que Mayrhofer ha realizado motu proprio y de manera independiente, porque si tenía que aguardar a que lo hicieran las propias Academias, habría tenido que esperar a que las ranas críen pelo.

Eso sí, sigue faltando lo que mayor oprobio debería causar a la RAE y Academias asociadas: la nómina de los autores consultados para el desarrollo teórico de esta obra. Pero es que ni el más esforzado voluntario puede subsanar semejante falta de ética intelectual.

 

Montse Alberte y Silvia Senz

 

 

 

La nueva RAE, un espejismo de representatividad, neutralidad ideológica, laboriosidad y modernidad, 4: ideología, geoestrategia y falacias lingüísticas subyacentes a la nueva norma panhispánica

La nueva RAE, un espejismo de representatividad, neutralidad ideológica, laboriosidad y modernidad, 4: ideología, geoestrategia y falacias lingüísticas subyacentes a la nueva norma panhispánica

De José Luis García Delgado, José Antonio Alonso y Juan Carlos Jiménez: Economía del español (Barcelona, Ariel, col. Fundación Telefónica, 2007; cita de «Introducción: razones de oportunidad», pp. 11-20), sobre las circunstancias coyunturales que en el año de publicación de esta obra animaron el desarrollo de estudios econométricos sobre el valor del español en los mercados lingüísticos:

 

Otro hecho concurrente: el renovado papel del español como elemento vertebrador de la comunidad hispánica de naciones. No es algo nuevo ni tampoco aislado, pero hoy adquiere contornos mejor perfilados y más vigor.

Hay que situarlo, enseguida, dentro de lo que acertadamente se ha llamado «reencuentro del mundo iberoamericano» (SANGUINETTI, 2007). Un reencuentro con componentes económicos, sociales y políticos bien definidos: principalmente, la masiva irrupción de multinacionales españolas en las economías de América Latina –escuela de estrategias de internacionalización para aquellas gracias, entre otras cosas, a la lengua compartida–; los flujos migratorios de iberoamericanos hacia España; los reforzados programas españoles de cooperación para el desarrollo; en fin, las anuales Cumbres Iberoamericanas de jefes de Estado y de Gobierno, ya cerca de su vigésima convocatoria, y la creación, todavía reciente, de la Secretaria General Iberoamericana. Todo ello, es verdad, conforma una especie de agrandada base material del actual acercamiento, de la revitalizada afinidad, de la multiplicación de intercambios que evoca el término reencuentro.

Donde este, sin embargo, se está produciendo más plenamente es en el terreno del idioma, merced a toda una serie de actuaciones que han ampliado y hecho más consistente el repertorio de normas e intereses compartidos en y sobre la lengua común. Suman aportes públicos y privados, iniciativas académicas y patrocinios de grandes empresas, trabajo especializado de lingüistas de alta cualificación y capacidad gestora. Todo ello al servicio de lo que es un verdadero programa de política lingüística panhispánica, cuyo cometido es fácilmente enunciable: la elaboración compartida –por las veintidós Academias de la Lengua Española de los tres grandes códigos que sustentan e ilustran la unidad del español: el código léxico del diccionario, el código gramatical y el código ortográfico (GARCÍA DE LA CONCHA, 2006).

Fundamental, mas aún, determinante para llevarlo a buen puerto está resultando la fuerza emprendedora y el indiscutido liderazgo de la Real Academia Española, que ha revitalizado de paso la Asociación, creada en 1951, de las correspondientes corporaciones académicas nacionales. Asociación que, a su vez y en colaboración con el Instituto Cervantes, ha encontrado en los Congresos Internacionales de la Lengua Española –en Zacatecas, 1998; en Valladolid, 2001; en Rosario, 2004; en Cartagena de Indias, 2007– un escaparate excepcional para proyectar socialmente su voluntad de preservar la «unidad en la variedad» del condominio lingüístico que es el español.

Los resultados de ese compartido empeño de quienes corporativamente son los valedores de la lengua, los logros de esa suerte de ambiciosa empresa intelectual transoceánica van mucho mas allá de lo estrictamente académico, siendo lo ahí conseguido de la máxima importancia.

La tiene, desde luego, consensuar diccionario, gramática y ortografía, partiendo de las variantes léxicas, morfológicas y sintácticas de una lengua desparramada por doce millones de kilómetros cuadrados y que es lengua de países, no solo de administraciones o de élites, al contrario, pues, que el francés o el inglés en naciones que otrora fueron colonias [sic]. Algo de extraordinaria importancia, en efecto, en tanto que de algún modo institucionaliza la cualidad policéntrica de la norma lingüística que rige para todos y que todos aceptan. Un excepcional apoyo para la homogeneidad idiomática del orbe hispanohablante, ya caracterizado de antiguo por su cohesión, frente al panorama fuertemente dialectizado de otros territorios lingüísticos [sic], y una contribución de primer orden para facilitar el aprendizaje del español por doquier, tarea que siempre han hecho comparativamente accesible su nitidez fónica, su simplicidad ortográfica y la adecuación entre lengua hablada y escrita (SALVADOR, 2007).

 

Breves muestras de variación del español:

Fernández-Ordóñez, Inés (UAM): «Leísmo, laísmo y loísmo: estado de la cuestión», en Olga M. Fernández Soriano (coord.): Los pronombres átonos, Madrid, Taurus Ediciones, 1993, pp. 63-96.

Fernández-Ordóñez, Inés (UAM): «Leísmo, laísmo y loísmo», en Violeta Demonte Barreto, Ignacio Bosque (coord.): Gramática descriptiva de la lengua española, vol. 1 (Sintaxis básica de las clases de palabras), Madrid, Espasa Calpe, 1999, pp. 1317-1398.

Koike, K. (Proyecto Varilex): «Variación fraseológica del español», InformeVarilex 9 (2001), 77-92.

Llisterri, J. (UAB): «La descripción fonética y fonológica del español: la variación».

Moreno Cabrera, Juan Carlos: El universo de las lenguas. Clasificación, denominación, situación, tipología, historia y bibliografía de las lenguas, Madrid, Castalia (Nueva Biblioteca de Erudición y Crítica, 23), 2003, pp. 188-189.

Ueda, H. (Proyecto Varilex):  «Resultados y proyectos en las investigaciones sobre variación léxica del español», Dialectología, 2 (2009), pp. 51-80.

 

Artículos relacionados:

«¿Es la nueva norma panhispánica una norma pluricéntrica y multipolar? I: Qué y cómo es la lengua española y qué y cómo es un estándar lingüístico»

«Pistas para seguirle la huella a la política lingüística y cultural (neoliberal) del español»

 

La nueva RAE, un espejismo de representatividad, neutralidad ideológica, laboriosidad y modernidad, 3: la Güiquilengua del Español

La nueva RAE, un espejismo de representatividad, neutralidad ideológica, laboriosidad y modernidad, 3: la Güiquilengua del Español

(Viene de aquí.)

Dado el grado de difusión de la noticia que Efe se ha ocupado de diseminar en un sinfín de medios (como siempre, acríticos), nos enteramos de que cumple un añito ese recurso (sin pies ni cabeza; ergo, sin fundamentos ni planteamientos teóricos básicos; ergo, sin rigor) llamado Wikilengua, en el que se conjugan, simbióticamente, los fines de la operación «lifting académico» en la que la RAE lleva más de una década empeñada, y la necesidad de la Fundéu (Efe-BBVA, con apadrinamiento RAE) de mostrar cierta laboriosidad.

Pese a que la institución (semipública) que representa no ha vertido en el susodicho recurso colaborativo libre ni media coma de su trabajo normativo (ni del gratuito ni del de pago), para consiguiente disfrute y despiece por parte de los usuarios, el director de la RAE y presidente de la Fundéu, Víctor García de la Concha, ha celebrado por todo lo alto el aniversario del engendro que apadrinó diciendo, alborozado, que «la Wikilengua del Español se ha convertido en la “ciberplaza mayor” de este idioma».

No sabemos si alguien le ha recordado a don Víctor que, más allá de lo puramente ceremonial y mediático, podrían ir echándole una manita a la ciberplaza mayor de sus entretelas admitiendo la palabra wiki en el DRAE, donde sigue brillando por su ausencia. ¡Si hasta sus socios se lo reclaman!

Claro que, vistos los precedentes, nos tememos lo peor: que acaben admitiendo wiki como güiqui...