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La crisi de la premsa (a TV3 i TVE)

Algunes de les raons per les quals hi ha gent que ja no compra premsa impressa (i a més llegeix els diaris digitals d’uves a peres, com ara jo) a «I tu quin diari compres?» (30 Minuts, TV3):

TVE va tractar el tema gairebé alhora en el seu programa Informe Semanal:


Informe semanal, ’La tormenta del papel’
por crystallero

La nueva RAE, un espejismo de representatividad, neutralidad ideológica, laboriosidad y modernidad, 9: de instrumento del panhispanismo a propiciadora del neopanhispanismo

La nueva RAE, un espejismo de representatividad, neutralidad ideológica, laboriosidad y modernidad, 9: de instrumento del panhispanismo a propiciadora del neopanhispanismo

(Entradas precedentes de esta serie: 1, 2, 3, 4, 5, 6,  7 y 8.)


La RAE, instrumento del panhispanismo decimonónico:

 

[...] en la década de 1852-1862, esta burguesía comercial consiguió aumentar constantemente el comercio con América, lo que llevó a pretender establecer unos vínculos con los nuevos países basados en elementos comunes de cultura. La pretensión de aumentar el comercio, disponer de puertos de acogida favorable para la abundante mano de obra de potencial emigración y acelerar el movimiento de reconocimientos consiguió que se generara la conciencia de fortalecer los vínculos entre España y los países americanos tomando como plataforma la pervivencia de una herencia cultural y unos mismos usos y costumbres. [Isidro Sepúlveda: El sueño de la madre patria: hispanoamericanismo y nacionalismo, Marcial Pons, 2005, p. 63.]


Si los comerciantes forman la vanguardia de la ofensiva americanista que emprende la burguesía española en la década de los [18]50, detrás de ellos, auxiliándoles logísticamente, proporcionando ideas, se encuentran los intelectuales y diplomáticos que protagonizan una «cruzada cultural», según Van Aken, caracterizada por el desarrollo de la doctrina del panhispanismo y los proyectos diplomáticos de crear una Unión Hispánica. [L. López-Ocón Cabrera  (1982): «La América. Crónica Hispano-americana: Génesis y significación de una empresa americanista del liberalismo democrático español», Quinto Centenario, 4 (1982), 137-174; p. 161.]



No era de extrañar, por tanto, que los defensores del hispanoamericanismo tomaran la comunidad idiomática como una de las bases esenciales sobre las que edificar sus proyectos unionistas. Incluso quienes poco o nada tenían que ver con este movimiento no podían dejar de apreciar la importancia que en todos los órdenes tenía la utilización del mismo idioma en las dos orillas atlánticas. [...] para todos ellos la utilización de un idioma común contaba con tres valores fundamentales. = El primero de ellos era la constatación de valores psicológicos que la lengua tenía [...]. La lengua era el gran archivo psicológico donde los pueblos conservan sus valores comunes; por lo que creaba por sí misma una comunidad intelectual que, en cuanto tal, no podía ser penetrada por quien desconocía la lengua. [...] = Un segundo punto de análisis mostraba el valor integrador de la lengua. Los hispanoamericanistas veían en ella el principal medio del que se había servido la España colonizadora para forjar, de una variedad dispersa de civilizaciones y sociedades, una única comunidad integrada.  [...] La capacidad de influencia que España pudiera mantener en América dependía del mantenimiento del castellano [...]; e incluso se hacía depender la continuidad de la identidad de las naciones americanas del mantenimiento del castellano como lengua materna [...]. Trascendencia no menor tenía el sostenimiento de la lengua como elemento identificador de esa comunidad, lo que no era otra cosa que el seguimiento de una de las bases estructurales del nacionalismo esencialista. Para el hispanoamericanismo, la aceptación del idioma como elemento fundamental de la comunidad cultural trasatlántica era una de las bases incuestionables, razón por la que su reiteración en la publicística y los discursos llegó a ser un lugar común.  [
Isidro Sepúlveda: El sueño de la madre patria: hispanoamericanismo y nacionalismo, Marcial Pons, 2005, pp. 214-217.]

 


Junto a estas personalidades y las actuaciones que desde la iniciativa privada conformaron el surgimiento del hispanoamericanismo, una de las campañas que más incidencia tuvo en el acercamiento entre España y las repúblicas americanas fue la emprendida en 1861 por la Real Academia de la Lengua. En América se venía produciendo un profundo y en ocasiones agrio debate sobre la importancia del idioma para la identidad nacional de los nuevos Estados. [...] el debate quedó establecido entre quienes mantenían la necesidad de completar la independencia política de la metrópoli española con la separación del idioma castellano y los que propugnaban la continuidad [...]. Esta disputa sobre las lenguas nacionales acumuló el resentimiento de autores americanos por la indiferencia con que se contemplaban sus obras desde la Península, argumentando que la causa de ello era el desdén [...] español hacia América. Con una visión acertada, a todo lo anterior la Real Academia respondió con una política que rompía el monopolio hasta entonces mantenido por filólogos y literatos españoles; la decisión tenía tanta trascendencia en las relaciones de España con las repúblicas americanas como en el interior de la misma España, pues incidía directamente en una de las bases del nacionalismo español, que paradójicamente a largo plazo encontró menos obstáculos a su hegemonía en el continente americano que en el interior del territorio español [...]. En 1866 la Real Academia ya tenía seis académicos correspondientes en América y a partir de 1873 se decidió crear academias correspondientes, siendo la primera la establecida en Bogotá.
[Isidro Sepúlveda: El sueño de la madre patria: hispanoamericanismo y nacionalismo, Marcial Pons, 2005, pp. 68-69.]


La RAE, propiciadora del neopanhispanismo globalizador:

 

En cuanto al presupuesto, siempre es, por definición insuficiente en una institución de este tipo. Nosotros recibimos una parte del presupuesto del Estado lo sabe su señoría porque tienen que aprobarlo, que viene a ser menos de la mitad de lo que realmente gastamos. El resto lo recabamos de ayudas. El Director de la Academia es un continuo mendicante. Tenemos en este momento, como sabe, la Fundación pro-Real Academia Española, cuyo presidente de honor es Su Majestad el Rey. La idea era que se constituyera un capital fundacional importante cuyas rentas pudieran mantener las actividades pero, naturalmente, el bajón de los intereses ha hecho que esa ayuda, aunque considerable, se haya quedado corta, como ocurre en todas las fundaciones. = Por tanto, lo que estamos haciendo es buscar ayudas para cada uno de los proyectos que tenemos. Y vamos a hacerlo y estamos haciéndolo con rigor, es decir, si nosotros queremos reformar los americanismos vamos a Endesa, que tiene intereses en Hispanoamérica, y le decimos que vamos a hacer este trabajo, y vamos a hacerlo en tanto tiempo, y le ofreceremos a usted detallada cuenta de cómo gastamos su dinero. = En la Academia trabajan en este momento más de cien personas, pero aparte de eso nos encontramos con el gran problema de las academias americanas y sus limitaciones presupuestarias, y tenemos que estar ayudándoles porque creemos en la Comunidad Iberoamericana de Naciones. [Víctor García de la Concha (director de la RAE), en comparecencia ante el Senado español (2002). (España. Cortes Generales: «Sesión núm. 301 de las Comisiones: Comisión de Educación, Cultura y Deporte (martes, 11/06/2002)», Diario de sesiones del Senado, VII Legislatura).]

 


Otro hecho concurrente: el renovado papel del español como elemento vertebrador de la comunidad hispánica de naciones. No es algo nuevo ni tampoco aislado, pero hoy adquiere contornos mejor perfilados y más vigor. = Hay que situarlo, enseguida, dentro de lo que acertadamente se ha llamado «reencuentro del mundo iberoamericano» (SANGUINETTI, 2007). Un reencuentro con componentes económicos, sociales y políticos bien definidos: principalmente, la masiva irrupción de multinacionales españolas en las economías de América Latina –escuela de estrategias de internacionalización para aquellas gracias, entre otras cosas, a la lengua compartida–; los flujos migratorios de iberoamericanos hacia España; los reforzados programas españoles de cooperación para el desarrollo; en fin, las anuales Cumbres Iberoamericanas de jefes de Estado y de Gobierno, ya cerca de su vigésima convocatoria, y la creación, todavía reciente, de la Secretaria General Iberoamericana. Todo ello, es verdad, conforma una especie de agrandada base material del actual acercamiento, de la revitalizada afinidad, de la multiplicación de intercambios que evoca el término reencuentro. = Donde este, sin embargo, se está produciendo más plenamente es en el terreno del idioma, merced a toda una serie de actuaciones que han ampliado y hecho más consistente el repertorio de normas e intereses compartidos en y sobre la lengua común. Suman aportes públicos y privados, iniciativas académicas y patrocinios de grandes empresas, trabajo especializado de lingüistas de alta cualificación y capacidad gestora. Todo ello al servicio de lo que es un verdadero programa de política lingüística panhispánica, cuyo cometido es fácilmente enunciable: la elaboración compartida –por las veintidós Academias de la Lengua Española de los tres grandes códigos que sustentan e ilustran la unidad del español: el código léxico del diccionario, el código gramatical y el código ortográfico (GARCÍA DE LA CONCHA, 2006). = Fundamental, mas aún, determinante para llevarlo a buen puerto está resultando la fuerza emprendedora y el indiscutido liderazgo de la Real Academia Española, que ha revitalizado de paso la Asociación, creada en 1951, de las correspondientes corporaciones académicas nacionales. Asociación que, a su vez y en colaboración con el Instituto Cervantes, ha encontrado en los Congresos Internacionales de la Lengua Española –en Zacatecas, 1998; en Valladolid, 2001; en Rosario, 2004; en Cartagena de Indias, 2007– un escaparate excepcional para proyectar socialmente su voluntad de preservar la «unidad en la variedad» del condominio lingüístico que es el español. = Los resultados de ese compartido empeño de quienes corporativamente son los valedores de la lengua, los logros de esa suerte de ambiciosa empresa intelectual transoceánica van mucho mas allá de lo estrictamente académico, siendo lo ahí conseguido de la máxima importancia. [
José Luis García Delgado, José Antonio Alonso y Juan Carlos Jiménez: «Introducción: razones de oportunidad», en Economía del español, Barcelona: Ariel, col. Fundación Telefónica, 2007, pp. 11-20).]

 



Como ya he señalado en trabajos anteriores realizados en colaboración con Luis Gabriel-Stheeman (J. del Valle y Gabriel-Stheeman, 2002),[...] al analizar la imagen del español desarrollada por las mencionadas instituciones [RAE e Instituto Cervantes], nos encontramos, en primer lugar, con que aparece insistentemente caracterizado como lengua de encuentro, como instrumento de comunicación que posibilita un diálogo y una convivencia armónica propios, aparentemente, de una patria común. Este principio lo formulaba así, de forma concisa pero extraordinariamente elocuente, Víctor García de la Concha, [...] actual Director de la Academia: «Es realmente emocionante cómo la lengua está sirviendo de lugar de encuentro y no sólo como canal de comunicación. La lengua nos hace patria común en una concordia superior» (citado en El País, 9 de julio del 2000). [...] = La segunda idea que perfila la imagen del español en la política lingüística a la que aquí me refiero afirma el carácter internacional del mismo. Esta proyección global del idioma se deriva no sólo de su presencia en los países que constituyen el mundo hispánico sino, y muy especialmente, de su capacidad de expansión. [...] la expansión del idioma se suele justificar más bien invocando los valores universales que se le atribuyen, tanto político-culturales, como hemos visto en el párrafo anterior, como económicos, como veremos en el que sigue. = Las virtudes conquistadoras de la lengua son buenas compañeras de la tercera y muy valiosa propiedad que se le asigna: su condición de recurso económico [...] el español como producto anhelado por extranjeros ansiosos de aprenderlo y con ello incrementar su capital cultural; el español como instrumento publicitario, como imagen de marca que hace un producto más apetecible; y el español como basamento de la identidad panhispánica que invita y legitima las inversiones e intervenciones españolas en las Américas. [José del Valle (2005): : «La lengua, patria común: Política lingüística, política exterior y el post-nacionalismo hispánico», en Roger Wright y Peter Ricketts (eds.): Studies on Ibero-Romance Linguistics Dedicated to Ralph Penny, Newark [Delaware], Juan de la Cuesta Monographs (Estudios Lingüísticos n.º 7), pp. 391-416.]


Desde el punto de vista del comercio, la lengua común se erige [...] en una variable determinante [...] dentro de los flujos actuales de mercancías. [...] En el caso del español [...], la comunidad de lengua —y de lazos interpersonales, históricos y culturales que ésta procura— ha sido un factor decisivo, sin el cual es imposible explicar el enorme montante de flujos de inversión orientados hacia América Latina desde el decenio de 1990. Los países de habla hispana han sido, además, el gran «banco de pruebas» de la internacionalización empresarial de España en pocos años. [...] Los dos ejes de cohesión hoy más activos en el mundo iberoamericano son la internacionalización empresarial y la política lingüística panhispánica de la Asociación de Academias de la Lengua Española. [...] Hacer buena empresa a escala internacional equivale, hoy por hoy, no sólo a generar beneficios, sino sobre todo a ensanchar lazos y fronteras del idioma, puesto que constituye un ingrediente cultural y social que va más allá incluso de cualquier consideración económica: una política lingüística común y fuerte es un factor vertebrador y un garante de pautas culturales compartidas y de valores socialmente duraderos y prevalecientes entre Europa y América. [César Alierta, (presidente ejecutivo de Telefónica S. A.) (2010): «La lengua española como elemento aglutinador de intercambios comerciales», V Congreso Internacional de la Lengua Española, sección II, «Lengua española: política, economía y sociedad», sesión plenaria; Valparaíso (Chile).]




L'Instituto Cervantes ignora la Secció Filològica de l'IEC

L'Instituto Cervantes ignora la Secció Filològica de l'IEC

Actualització: la mobilització que ha endegat aquesta nota ha donat fruit: l'Instituto Cervantes s'ha assebentat per fi que la Secció Filològica del IEC existeix i l'ha inclòs en el seu repertori. (14/03/2010.)

 

Vegeu com van de ben informats a l’Instituto Cervantes sobre les institucions de normalització i promoció de les "altres" llengües oficials. Podem fer l’ull gros perquè no hi sigui el Termcat (malgrat el benefici que el castellà en treu), però obviar la SF de l’IEC...

 

Lenguas oficiales de España

El Instituto Cervantes, de acuerdo con los objetivos y funciones de la institución, difunde y promueve la diversidad lingüística y cultural de España e Hispanoamérica en colaboración con los diversos organismos regionales, nacionales e internacionales. Ya sea a través de cursos y actividades en la red de centros, ya sea a través de los diversos proyectos y recursos que el Instituto desarrolla en Internet, las lenguas oficiales de España encuentran un impulso internacional en las diversas acciones del Instituto en el Mundo.

ENLACES DE INTERÉS

Real Academia Española

Real Academia Española
http://www.rae.es/

Asociación de Academias de la Lengua Española

Asociación de Academias de la Lengua Española
http://asale.org/

Institut Ramon Llull (abre en nueva ventana)

Institut Ramon Llull (Cataluña)
http://www.llull.cat/

Real Academia Galega

Real Academia Galega (Galicia)
http://www.realacademiagalega.org/

Euskaltzaindia — Real Academia de la Lengua Vasca

Real Academia de la Lengua Vasca — Euskaltzaindia (País Vasco)
http://www.euskaltzaindia.net/

Acadèmia Valenciana de la Llengua

Acadèmia Valenciana de la Llengua
http://www.avl.gva.es/

Pregúntale a García de la Concha (si te dejan)

Pregúntale a García de la Concha (si te dejan)


A pesar del seísmo chileno, los organizadores del V Congreso Internacional de la Lengua Española que tenía que arrancar el martes 2 de marzo en Valparaíso (Chile), no se resignan a tirar la toalla. Con la ayuda de uno de los patrocinadores académicos (Prisa), se ha puesto en marcha una suerte de "CILE virtual".

Hoy toca un chat "moderado" con García de la Concha, ocasión idónea para preguntarle todo lo que uno siempre ha querido saber de la RAE:

 

Víctor García de la Concha

Congreso Virtual de la Lengua - Director de la Real Academia

Lunes, 01 de Marzo de 2010 de 18:00 a 19:00


La nueva RAE, un espejismo de representatividad, neutralidad ideológica, laboriosidad y modernidad, 8: del inconsenso al expolio

La nueva RAE, un espejismo de representatividad, neutralidad ideológica, laboriosidad y modernidad, 8: del inconsenso al expolio

(Entradas precedentes de esta serie: 1, 2, 3, 4, 5, 6 y 7.)


Desde que en el 2004 arrancara oficialmente la nueva política lingüística panhispánica, cuyas directrices quedaron plasmadas en un documento impreso limitadamente distribuido en el IV CILE (Rosario, Argentina) y parcialmente reflejado en la web de la RAE, las autoridades académicas siempre han fundamentado este nuevo rumbo en dos ejes principales:


  • colaboración y consenso entre las 22 academias de la lengua española y
  • cierta admisión (progresiva) de las variedades americanas, a condición de estar presentes en el habla culta y la lengua escrita no exclusivamente literaria.


Pese a que, desde la Española, suele insistirse en que la mencionada colaboración interacadémica ha sido posible gracias al desarrollo de las telecomunicaciones, lo cierto es que ha tenido más que ver con ello la voluntad de las academias correspondientes de América y Filipinas de convertirse en socias de la Española y de participar con pleno derecho en la normativización del castellano, persiguiendo un modo de colaboración en pie de igualdad que no se alcanzará del todo hasta que la redacción del borrador de las obras académicas, su dirección y su conclusión deje de ser privilegio exclusivo de la Española.

La voluntad de las 21 academias americanas y filipina de pintar algo en la norma del español empezó a hacerse efectiva en 1951 y desde entonces han tenido que recorrer un largo trecho, no exento de tensiones y obstáculos, hasta lograr participar, ya iniciado el siglo XXI, en la realización del Diccionario panhispánico de dudas (ya vimos que no hubo participación en el caso de la Ortografía vigente). Prueba de ello se encuentra en los debates que rodearon la constitución de la Asociación de Academias de la Lengua Española (Asale) y en cada una de las memorias de los sucesivos congresos de academias, sobre los que se preparan muy reveladores estudios.

El trabajo interacadémico no ha sido, pues, un camino de rosas, y pese a que en el discurso público de la RAE y la Asale suele insistirse en que las relaciones interacadémicas son armónicas, de vez en cuando trascienden a lo público documentos internos que muestran la enorme dificultad que representa elaborar una norma para un ámbito lingüístico tan extenso cuando, además, hay que conciliar voluntades, personalismos, ambiciones, pareceres e incluso necesidades de planificación tan dispares.

Si alguna vez el lector de esta nota se ha preguntado por qué las obras panhispánicas tienen tan poca coherencia interna en sus criterios normativos y en sus soluciones, este debate sobre la tildación diacrítica entre la Academia Mexicana de la Lengua (AML) y la Real Academia Española (RAE) con motivo de la Ortografía que está en preparación le resultará iluminador: Felipe Garrido: «¿Solo o sólo? ¿La Real Academia Española o la Academia Mexicana de la Lengua?», 1 y 2, Justa, de lector a lector, n.º 7 (noviembre del 2009), «Cabos sueltos» (en línea). Versión completa en el blog de Pedro de los Ángeles. Citado también en la web de la Fundéu (de donde también hemos tomado la imagen):


La Real Academia Española (RAE) ha propuesto que el acento diacrítico que ponemos en sólo cuando significa únicamente, para distinguirlo del solo que quiere decir no acompañado, se suprima. Y que lo mismo se haga en los demostrativos sustantivos. El argumento básico es que el contexto es suficiente para entender el significado de estas palabras, diferente según sea su función gramatical.

La Academia Mexicana de la Lengua (AML) se opone a esta modificación, pues considera que los casos de posible confusión son abundantes y que debe protegerse la claridad de lo que se escribe ante todos los hablantes de la lengua, aun aquellos que tienen una menor preparación gramatical.

Justa presenta aquí los documentos que han intercambiado las dos academias, y que se han hecho llegar a todas las demás academias del español. [...]


Si se lee detenidamente el texto que sigue a lo citado, podrán observarse dos asuntos capitales a la hora de conocer la naturaleza de estas instituciones y de la política panhispánica:


  • Que en un aspecto de grafía relacionado con la categoría gramatical que ya debería haber quedado consensuado y resuelto en la recientísima Nueva gramática de la lengua española (2009-2010) sigue sin haber acuerdo, al menos entre la RAE y la AML, que mantienen posturas diametralmente opuestas: a favor de la total supresión la RAE, y a favor de la restitución de la tilde diacrítica (hoy, reservada a los casos de ambigüedad) la AML.
  • Que pese a que todas las obras académicas carecen de bibliografía (cita de las fuentes teóricas consultadas), la RAE reconoce autoridades externas sobre cuyo trabajo sustenta sus propuestas:


[...] esta solución ha sido ya defendida y aplicada en su escritura por muchos autores y ortógrafos. A modo de ejemplo citaremos lo que a propósito de solo dice Manuel Seco en su Diccionario de dudas y dificultades de la lengua [...]. Y uno de los autores que más ha escrito sobre ortografía del español, Martínez de Sousa, también defiende la supresión definitiva como la solución más adecuada.



Cabe señalar que, por lo que sabemos de fuentes fiables, en el borrador de la nueva Ortografía es obligatorio citar todas las referencias bibliográficas empleadas para justificar las decisiones, explicar las normas, etc. Pero nada apunta a que esas fuentes acaben siendo citadas en la obra ya concluida e impresa.

Este expolio de la obra ajena ha sido ya denunciado por diversas voces (1 y 2). Como ya tratamos aquí, el propio vídeo promocional del Diccionario panhispánico de dudas (DPD) mostraba encima de la mesa de los redactores de la obra ejemplares de diversas obras de Manuel Seco y José Martínez de Sousa:


 


 

 

El director de la academia argentina, Pedro Luis Barcia, reconocía así el uso de estas y otras obras (por otra parte plenamente reconocibles en el DPD):


[El DPD] Es la obra más completa y amplia en su género, pues contiene unas siete mil entradas que se han basado en tres fuentes: a) las obras afines precedentes, como el caso de los valiosos diccionarios de dudas gramaticales, de Manuel Seco, de José Martínez de Sousa, de Fernando Corripio, de Albertos, etc., el Manual del español urgente, de EFE, los libros de estilo de muchos medios de comunicación, etc. [...]


A pesar de este reconocimiento extraoficial, el DPD —tanto en su versión impresa como en línea— carece de un repertorio de obras consultadas, y la única nómina de autores y obras que ofrece es la que corresponde a las citas realizadas en el cuerpo del diccionario para ilustrar la norma con ejemplos de uso real, en su mayoría extraídos de los corpus académicos. Exactamente lo mismo ha ocurrido con la Nueva gramática de la lengua española, para cuya realización nos consta que diversos especialistas ofrecieron generosamente al equipo académico obras en prensa, que no han sido citadas (como ninguna otra), atentando con ello contra la regla de deontología científica más básica e incurriendo en un expolio intelectual que cuesta comprender que no sea denunciado de manera contundente por la comunidad lingüística. Y todo por mantener la imagen pública de omnisciencia que la RAE cultiva desde hace siglos como garantía de un constante ascendiente sobre el hablante.


Silvia Senz

La RAE emula a Pinocho

La RAE emula a Pinocho

Dos de las integrantes de este blog llevamos varios años dedicando buena parte de nuestro tiempo al seguimiento y estudio de la Real Academia Española y de sus academias asociadas, en el marco de una investigación en colaboración que verá la luz próximamente.

Una de las muchas conclusiones que pueden desprenderse de nuestro trabajo (y tiempo habrá de desgranar aquí muchas otras) es la tremenda afición de la actual Corporación española (y particularmente de su director) al teatrillo mediático, y su secular tendencia a maquillar, de cara a la galería, su escasa laboriosidad y la deficiente calidad de su producción normativa (v. la serie «La nueva RAE, un espejismo de representatividad, neutralidad ideológica, laboriosidad y modernidad, 1, 2, 3, 4, 5, 6 y).

Dentro de esta tónica, y de cara al inminente CILE chileno, empiezan a aparecer en la prensa noticias diversas sobre el extraordinario resultado de ventas de los dos primeros volúmenes de la primera versión de la Nueva gramática de la lengua española (de cuya estrategia comercial ya nos hemos ocupado aquí: 1 y 2) y sobre las obras que RAE y Asale preparan y esperan presentar en el nuevo CILE o en meses sucesivos. 

Para nuestro trabajo de investigación sobre las academias hemos contado con la colaboración de personal interno de la RAE y de las academias asociadas, que ha participado en sus obras recientes y que nos ha ido suministrando puntual y fiable información sobre la marcha de los trabajos académicos. Merece la pena ver de qué modo contrastan esas informaciones con los anuncios mediáticos de estas instituciones:


La distribución en Hispanoamérica de los dos tomos de la Gramática se ha hecho coincidir con este gran encuentro cultural, en el que también se presentará, como absoluta novedad, la versión "Manual" de la Gramática, que tendrá "más de 800 páginas" y que "es una reproducción a escala de la extensa", dijo García de la Concha. 


Al parecer, Bosque ve cada vez más difícil que se pueda terminar el Manual para presentarlo en el CILE chileno. Según sabemos, aún está revisando el original. A pesar de ello, Espasa ya ha puesto a preventa esta primera adaptación de la nueva gramática (que sigue, por cierto, incompleta), cuya publicación anuncia para el 16 de marzo. Sin embargo, si en la página de preventa de Casa del Libro uno pulsa en las opciones «Lee un fragmento», «Ver índice» o «Ver fotos interior», el contenido aparece siempre vacío a día de hoy, lo que indica que la obra, efectivamente, ni está completada ni mucho menos compaginada. Presentarla el 2 de marzo, fecha de arranque del V CILE, parece imposible; ponerla a la venta el 16 de marzo, otro tanto.


Las Academias aprovecharán también el Congreso para debatir sobre la nueva Ortografía que preparan desde hace tiempo. Será una "Ortografía razonada", en la que se explicarán los cambios que ha ido experimentando esta disciplina a lo largo del tiempo y se analizará el momento actual. García de la Concha dejó claro que no habrá cambios significativos en las reglas ortográficas y solo se incluirán pequeñas precisiones en cuestiones como la acentuación. Habrá un apartado dedicado a la ortotipografía y "no se evitarán los aspectos polémicos", aseguró.
 
Lo cierto es que la nueva Ortografía acaba de empezar a redactarse. Y no tienen a ningún verdadero experto en ortotipografía, ni en su seno ni como asesor, que dé fiabilidad al apartado que pretenden incluir sobre esta especialidad de la ortografía técnica.

Habrá que esperar unos meses aún para que esté terminado el tercer tomo de la "Nueva Gramática", el de la Fonética y Fonología, que coordina José Manuel Blecua, pero García de la Concha adelantó hoy que "va a ser sorpresiva, porque estamos descubriendo la relación con las lenguas indígenas desde un mapa totalmente nuevo, aunque no al cien por cien [sic]".


Según nuestras informaciones, de la marcha de las partes de fonética y fonología de la gramática no se sabe nada en las academias asociadas...

Nada como dejar pasar el tiempo para ver quién tiene razón: si la versión oficial o la extraoficial. Lo iremos siguiendo.


 

500 disposiciones y reglamentos que obligan al uso exclusivo o preferente del castellano en España (1 de 50)

500 disposiciones y reglamentos que obligan al uso exclusivo o preferente del castellano en España (1 de 50)

En esta extensa serie iremos ofreciendo una traducción por entregas del documento compilatorio elaborado por la Plataforma per la Llengua y publicado recientemente, que recoge una muestra de 500 disposiciones promulgadas por el Estado español con el fin de imponer, en un tratamiento legal claramente favorecedor con respecto a las otras lenguas propias de España, el castellano en todo el territorio. Todas son vigentes.
En la recopilación legal que iremos ofreciendo a los lectores del blog no aparecen ni las actuaciones políticas de promoción exterior del castellano ni la mayoría de las disposiciones que lo imponen tácitamente, en el sentido de que también mucha legislación o práctica de actuación, sin mención explícita, favorece o impone el uso de la lengua castellana, en detrimento del resto de lenguas habladas en España (con estatuto de oficialidad o sin él), derivando esta obligación de los preceptos de la Constitución que establecen el castellano como única lengua oficial del Estado. Son, pues, sólo 500 disposiciones donde se establece una imposición directa o que han sido objeto de una interpretación jurídica impositiva con una amplia difusión en los medios de comunicación.


BASE DE LA SELECCIÓN

1. CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA VIGENTE DEL 27 DE DESEMBRE DEL 1978. Impone únicamente el deber de conocer el castellano, como única lengua oficial de todo el Estado. Este precepto no sólo determina la legislación posterior, sino que implica que cuando una normativa no hace mención explícita a la lengua de actuación a menudo se presupone el uso obligatorio del castellano. También se desprende de la CV una práctica monolingüe o preferente con respecto al castellano por parte de las instituciones generales del Estado.

2. LEY 29/2006, DE 26 DE JULIO, DE GARANTÍAS Y USO RACIONAL DE LOS MEDICAMENTOS Y PRODUCTOS SANITARIOS. Obliga al uso del castellano en todos los aspectos de etiquetado e instrucciones de uso del medicamento; incluida la ficha técnica, el prospecto y el etiquetado. Estas mismas obligaciones se extienden también a los artículos que hacen referencia a los productos veterinarios.

3. REAL DECRETO 1334/1999, DE 31 DE JULIO, POR EL QUE SE APRUEBA LA NORMA GENERAL DE ETIQUETADO, PRESENTACIÓN Y PUBLICIDAD DE LOS PRODUCTOS ALIMENTICIOS. Obliga a utilizar al menos la lengua castellana en el etiquetado.

4. REAL DECRETO LEGISLATIVO 1/2007, DE 16 DE NOVIEMBRE, POR EL QUE SE APRUEBA EL TEXTO REFUNDIDO DE LA LEY GENERAL PARA LA DEFENSA DE LOS CONSUMIDORES Y USUARIOS Y OTRAS LEYES COMPLEMENTARIAS. Obliga a etiquetar los productos en castellano y a redactar en esta lengua la garantía. A fecha de finales de diciembre del 2009 llegamos a recopilar 189 disposiciones que obligan a etiquetar en castellano, de hecho 195 si contabilizamos la totalidad de leyes que afectan a productos, incluidos aparatos y maquinaria, que más allá del etiquetado también obligan a redactar en castellano las instrucciones, garantías, los manuales de uso o los datos de los bienes y servicios. En casos contados, cuando la ley menciona que el etiquetado puede hacerse de manera optativa en otra lengua, siempre recuerda la obligatoriedad del castellano.

5. La rotulación, señalización y carteles informativos en general también están afectados por las obligatoriedad del castellano. Hemos seleccionado 16 entradas que, bien se trate de aeropuertos, carreteras, industrias, transportes o avisos a los consumidores, obligan al castellano.

6. Evidentemente, otro grueso importante corresponde a las 115 disposiciones que obligan a redactar en castellano documentos de todo tipo. Ahí hemos tenido en cuenta tanto los documentos que los ciudadanos o empresas tienen que hacer o presentar a la Administración, como aquellos dirigidos a otros ciudadanos o consumidores e incluso aquellos a los que está obligada la propia Administración.

7. También hemos añadido disposiciones tan simbólicas como la que establece el tratamiento único del nombre del Estado y su proyección sólo en una de las lenguas de España.

Serían un ejemplo las monedas de euro que utilizamos cada día: ORDEN EHA/2472/2009, DE 8 DE SEPTIEMBRE, POR LA QUE SE ACUERDA LA EMISIÓN, ACUÑACIÓN Y PUESTA EN CIRCULACIÓN DE MONEDAS EN EUROS DESTINADAS EN LA CIRCULACIÓN DE 1 Y 2 EUROS Y 1, 2, 5, 10, 20 Y 50 CÉNTIMOS. Impone el uso único y exclusivo del castellano en el nombre del Estado que aparece en las monedas, tal como se ha ido haciendo en las órdenes sucesivas anteriores.
De hecho, hemos seleccionado 18 disposiciones que determinan sólo en castellano el uso oficial de nombres, tanto en la imagen institucional del nombre del Estado, como de diversos organismos públicos que afectan a todo el territorio español o incluso se encuentran ubicados sólo en sus comunidades con lengua propia.

8. Hemos seleccionado 76 disposiciones que imponen al castellano en carnets, tarjetas, documentos oficiales identificativos, licencias o títulos oficiales personales. En algunos casos, no sólo se obliga, sino que no se permite que en la totalidad del documento (en la mayoría de los casos) o en parte de él estén presentes otras lenguas.
Destacamos que el pasaporte, según la ley, está establecido en decenas de lenguas europeas, pero no en ninguna otra lengua hablada en España que no sea el castellano: REAL DECRETO 896/2003, DE 11 DE JULIO, POR LO QUE SE REGULA LA EXPEDICIÓN DEL PASAPORTE ORDINARIO Y SE DETERMINAN SUS CARACTERÍSTICAS. Obliga, según las partes del pasaporte, al uso exclusivo del castellano, de todas las lenguas oficiales de la Unión Europea, o al castellano, francés e inglés. No permite ni prevé el uso del resto de lenguas de España en ningún sitio.

9. Pero es que la misma Justicia, que tiene que defender por igual a todos los españoles, ya parte de ciertas diferencias y privilegios en función de la comunidad lingüística a la que se pertenece:

LEY ORGÁNICA 6/1985, DE 1 DE JULIO, DEL PODER JUDICIAL. Obliga al uso del castellano en todas las actuaciones judiciales por parte de jueces, magistrados, fiscales, secretarios y resto de funcionarios de juzgados y tribunales (artículo 231). El resto de lenguas del Estado, por ejemplo, son optativas para todos ellos, y siempre que ninguna parte se oponga. Cuando un documento sale de una comunidad autónoma que tiene una lengua oficial y propia diferente del castellano es necesario hacer la traducción, pero en cambio nunca a la inversa: el castellano no hace falta traducirlo. Obliga a realizar en castellano los documentos para la cooperación internacional jurisdiccional (278). En la provisión de plazas el castellano es un requisito y las otras lenguas sólo son uno mérito y sólo en aquellos territorios donde están reconocidas como oficiales y según determinen las comunidades respectivas (471). Posteriormente, la LEY ORGÁNICA 16/1994 y la LEY ORGÁNICA 19/2003, de reforma de la anterior, insisten en estos parámetros.

10. Por supuesto, España es el único país de la Unión Europea con tantos hablantes de otras lenguas propias donde ni siquiera los representantes del pueblo pueden expresarse en el Parlamento en estas lenguas: RESOLUCIóN DE 24 DE FEBRERO DE 1982 POR LA QUE SE ORDENA LA PUBLICACIÓN EN EL BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO DEL NUEVO REGLAMENTO DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS, DE 10 DE FEBRERO DE 1982. No permite (tácitamente y en la interpretación correspondiente) el uso de otras lenguas que no sean el castellano en el Congreso de los Diputados. En este caso no se trata sólo de una obligación del castellano, o de establecer que un documento oficial de la Administración no se pueda hacer en otra lengua, sino que va más allá y prohíbe a los ciudadanos, en este caso los representantes políticos, el uso de sus respectivas lenguas cuando estas no son el castellano. Es pues un caso de prohibición explícita, y no único.

11. Otro caso  paradigmático es que España pidió que sólo el castellano fuera lengua oficial de la Unión Europea cuando hizo su ingreso en el año 1985: INSTRUMENTO DE RATIFICACIÓN DE 20 DE SEPTIEMBRE DE 1985 DEL TRATADO HECHO EN LISBOA Y MADRID EL DÍA 12 DE JUNIO DE 1985, RELATIVO EN LA ADHESIÓN DEL REINO DE ESPAÑA Y DE LA REPÚBLICA PORTUGUESA A LA COMUNIDAD ECONÓMICA EUROPEA Y A LA COMUNIDAD EUROPEA DE LA ENERGÍA ATÓMICA. Ratifica el tratado de adhesión de España, por el cual el castellano es la única lengua propia de pasa a ser lengua del Tratado y oficial de la Unión Europea, de acuerdo con las demandas de trato diferenciado del castellano respecto del catalán (y el resto de lenguas oficiales) expresadas por España. Y posteriormente, a diferencia de Irlanda, que sí lo hizo con el gaélico irlandés, no ha pedido la revisión, de manera que aunque el catalán (particularmente) es una lengua mucho más hablada en Europa que la mayoría de las oficiales en la Unión Europea, el Gobierno español, nunca ha querido que fuera oficial, como tampoco el resto de lenguas oficiales de España. Ni siquiera en la última revisión del Tratado del 2008 ha hecho sugerencia alguna en este sentido: LEY ORGÁNICA 1/2008, DE 30 DE JULIO, POR LA QUE SE AUTORIZA LA RATIFICACIÓN POR ESPAÑA DEL TRATADO DE LISBOA, POR EL QUE SE MODIFICAN EL TRATADO DE LA UNIÓN EUROPEA Y EL TRATADO CONSTITUTIVO DE LA COMUNIDAD EUROPEA, FIRMADO EN LA CAPITAL PORTUGUESA  EL 13 DE DICIEMBRE DE 2007 . España avala un sistema discriminatorio del resto de lenguas (incluida la más extendida después del castellano: el catalán) con respecto al castellano como lengua del Estado en materia europea, a la que dispensa un trato de favor y diferenciado. Así el Estado español avala la modificación del artículo 53 del Tratado de la Unión Europea por el cual sólo el castellano es lengua del tratado, y el artículo 17 del Tratado constitutivo de la Comunidad Europea por el cual sólo el castellano se convierte en lengua de pleno derecho para hacer peticiones al Parlamento Europeo y al Defensor del Pueblo Europeo y dirigirse al resto de instituciones y órganos. También ratifica el artículo 7 del Tratado de Lisboa por el cual el castellano es la única lengua propia del Estado español en la cual es válido el Tratado.

(Continuará...)

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La RAE y los Expedientes X

La RAE y los Expedientes X

Hace algunos días recibí de la lista Infoeditexto un útil recurso desarrollado por la Academia Costarricense de la Lengua y divulgado en el blog Filólogo CFA: un buscador simultáneo de voces en el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) y en el Diccionario panhispánico de dudas (DPD).

En mi estreno de la utilidad busqué la palabra cuyos significados necesitaba consultar en ese momento: abducir.

En el DRAE no existía esta entrada, pero, en cambio, en el DPD sí:

abducir. 1. Dicho de un extraterrestre, ‘secuestrar [a alguien]’: «Ha sido abducido por una nave extraterrestre» (Mundo [Esp.] 9.3.97); y ‘alejar [un miembro u otro órgano] del plano imaginario que divide el cuerpo en dos partes simétricas’: «No es capaz de rotar y abducir la cadera con facilidad» (Barrera/Kerdel Adolescente [Ven. 1976]). [...]


Y añadía:


2. El sustantivo correspondiente es abducción (‘movimiento de alejamiento de un miembro u otro órgano del plano que divide el cuerpo en dos partes simétricas’ y ‘secuestro llevado a cabo por extraterrestres’) [...].


Entonces busqué abducción y, por fortuna, sí había entrada para este sustantivo en el DRAE, mientras que el DPD remitía a abducir (párr. 2), donde ya daba la definición de abducción:

Decía el DRAE:


abducción.

(Del lat. abductĭo, -ōnis, separación).

1. f. Movimiento por el cual un miembro u otro órgano se aleja del plano medio que divide imaginariamente el cuerpo en dos partes simétricas. Abducción del brazo, del ojo.

2. f. Supuesto secuestro de seres humanos, llevado a cabo por criaturas extraterrestres, con objeto de someterlos a experimentos diversos en el interior de sus naves espaciales.

3. f. Fil. Silogismo cuya premisa mayor es evidente y la menor menos evidente o solo probable.



Vi, entonces, que la entrada
abducción del DRAE estaba marcada con el recuadro «artículo enmendado». Pulsé en el recuadro y comprobé que la enmienda era la siguiente:


abducción.

2. f. Secuestro de seres humanos, llevado a cabo por supuestas criaturas extraterrestres.

[Versión anterior:

2. f. Supuesto secuestro de seres humanos, llevado a cabo por criaturas extraterrestres, con objeto de someterlos a experimentos diversos en el interior de sus naves espaciales.]


O sea que en la versión de la edición aún vigente del DRAE, la Academia cree que lo que es una suposición son los secuestros de humanos llevados a cabo por extraterrestres (de cuya existencia y malas intenciones no duda, sin embargo). Pero en la versión enmendada, que avanza la próxima edición del Diccionario, parece haber cambiado de hipótesis: ahí ha pasado a creer que a los seres humanos efectivamente los secuestran, pero lo que no está tan claro es que lo hagan criaturas extraterrestres. Lástima que no plantee hipótesis alternativas sobre la autoría del secuestro...
El DPD, en cambio, sigue apostando por la autoría alienígena:


abducir. 1. Dicho de un extraterrestre, ‘secuestrar [a alguien].


Está visto que, en materia de ufología, la RAE también mantiene abiertas «dos líneas de investigación».


Marta Garriga (Palma)