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Calidad editorial y grandes grupos: un elefante en una cacharrería

Calidad editorial y grandes grupos: un elefante en una cacharrería

Una de las consecuencias de la concentración editorial, de la mercantilización exacerbada del sector —entregado, en los últimos tiempos, a criterios y prácticas del capitalismo salvaje, impropios del mundo editorial— y de su desprofesionalización es el abandono de las obras de fondo, de aquellas perlas de largo (y a menudo lento) recorrido, cuidadamente seleccionadas y pulidas con mimo, que garantizan la fidelidad del lector a un sello editorial y alimentan su prestigio.

¿Las razones de ese abandono? La codicia, las prisas, la feroz competencia (y consecuente sobreproducción de novedades sin freno), la falta de olfato y de capacidad de riesgo, y la escasez de oficio y respeto al lector que han caracterizado a los desaforados productores de libros —siempre digo que llamarlos editores es una desproporción— de finales del siglo XX.

Muchos se han lamentado de esta situación, que tanto hemos sufrido en nuestras carnes los profesionales que nos dedicamos a cultivar la calidad editorial, y no pocos la han creído irreversible.

No es mi caso. Por la sencilla razón de que siempre ha habido y habrá buscadores de libros buenos y necesarios, y gente dispuesta a proporcionárselos (y a ganarse la vida con ello), he preferido pensar que la recuperación de la calidad, formal y de contenidos, llegaría de la misma mano que la arrinconó: la del negocio. Pero también he tenido la certeza de que para regresar de manera definitiva al panorama editorial y recuperar sus posiciones, la calidad —como flor delicadísima que es— no sólo tendría que procurar negocio, sino sobre todo negocio sostenible, y llevado con oficio y criterio.

Y poco a poco, así ha sido. Aprovechando la desatención de muchos al núcleo permanente de lectores exigentes (grandes impulsores del boca-oreja y fieles consultores del librero profesional) y el progresivo desprestigio de los grandes grupos, un número tímida pero firmemente creciente de nuevas editoriales independientes, que han basado su política en el riesgo controlado, el trabajo denodado de buenos profesionales, el ingenio, la selección, la especialización (paradójicamente, una garantía de variedad de oferta) y en cuidadas elaboraciones, se han ido abriendo un ya reconocido hueco en el mundo del libro, compartido con las supervivientes al proceso de concentración editorial. Y en los últimos años, muchos profesionales de la edición nos hemos refugiado en estos pequeños oasis en medio del desierto, atraídos no por mejores tarifas pero sí por la garantía de un trato más digno y más fiable, y reconfortados por la sensación de no estar elaborando churros incomestibles. Y en esta situación vivíamos confiados.

Pero, como decía, la calidad sólo puede sostenerse en condiciones de acotada proliferación. Y ese reciente florecimiento de una especie tan delicada puede verse de nuevo amenazado por la destrucción que genera la sobreexplotación del terreno donde crece.

Así, el nuevo año nos ha traído la noticia de que, a la vista de la creciente rentabilidad que están teniendo las ediciones literarias, cuidadas y selectas, de sellos como Acantilado, Salamandra o Libros del Asteroide, y de la pujanza del tipo de lector habitual y exigente —que no tiene reparos en pagar la calidad—, los grandes conglomerados se han lanzado tras esa estela con la comercialización de colecciones «para sibaritas», que prosaicamente denominan «de gama media-alta».

En la noticia de El País donde se anunciaban estos oportunistas lanzamientos, la editora de Salamandra, Sigrid Krauss, dibujaba claramente el perfil y orígenes de este codiciado segmento de negocio: «Se ha sobrepublicado sin atender mucho a la calidad, casi pensando en los no lectores. Y eso habría decepcionado a los lectores militantes, que ahora buscarían valores más seguros». Y Jaume Vallcorba, editor de Acantilado, mostraba sus reticencias ante esta irrupción de los grandes en la edición selecta: «No se puede publicar mucho ni todo, o lo vamos a estropear. Sólo las voces que iluminen el presente y en traducciones directas y de ediciones óptimas».

La precoz prevención de Vallcorba no demuestra otra cosa que su conocimiento de la bestia y del peligro que entraña. Y es que poner la calidad editorial, sin más, en manos de los elefantes de la edición actual es como darles la llave de entrada a una cacharrería. Si de repente los grandes grupos se abocan al mercado de la calidad con sus tácticas habituales de sobreexplotación de cada filón que descubren, es evidente que la sobreoferta diseminará a los lectores, que los beneficios se repartirán demasiado, y que en el camino caerán muchos de los que hoy viven de ofrecer lo único, lo especial y lo mejor.

Ante esta perspectiva de nueva devastación, ahora por exceso de calidad, ¿hay alguna prevención posible? Yo diría que sí, que la misma que se aplica a cualquier especie en peligro: la creación de reservas donde se críe y reproduzca en condiciones reguladas y adecuadamente controladas. Lo cual, traducido al lenguaje de la edición y la publicación, puede significar «gremios de editores, distribuidores y libreros independientes», y también «normalización de procesos, productos y servicios, y certificación de calidad». Es decir: la promoción, por parte de los interesados, de agrupaciones donde proteger sus intereses y promover políticas y acciones consensuadas, con fuerza para impulsar sellos oficiales que acrediten que la calidad que un editor, un distribuidor y un librero exhiben no es flor de un día, ni tiene una exuberancia aparente, sino que cumple con exigentes requisitos, y ha sido evaluada y aprobada y será sometida a sucesivas auditorías por una entidad certificadora competente e independiente. Que es, en definitiva, constante y fiable y una garantía realmente exclusiva.

Silvia Senz (Sabadell)

La lengua de Cervantes alimenta el puchero

La lengua de Cervantes alimenta el puchero

Todos los que llevamos dos años escribiendo en esta bitácora estamos hartos de repetir (1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10...) que, a día de hoy, los responsables de las instituciones políticas, académicas y culturales españolas sólo entienden España (¡y América!) en clave de lengua española y nación monocroma, y la lengua española, en clave económica y geoestratégica.

Y esa interpretación, pese a las muchas susceptibilidades que despierta y a los conflictos que genera en los territorios iberoamericanos, se exhibe, además, con orgullo y total impudor.

Tan hartos estamos de este cambalache que, para descansar y relajarnos un poco, hoy (re)publicamos, sin más, esta entrevista a Carmen Caffarel, actual directora del Instituto Cervantes, que habla por sí sola. Y planteamos un entretenido y edificante reto a nuestros lectores: que den con ese informe de la Unesco, al que alude la entrevista, donde se afirma que en 45 años la cuarta parte de la población mundial hablará español (y lo hará para forrarse):

Expansión.com

“El Cervantes sirve para abrir puertas a las empresas españolas en el exterior”

Publicado el 09/01/2008, por Ana Martínez

Entre los retos que afronta Carmen Caffarel como directora del Instituto Cervantes está el de “conseguir que el español se asocie al progreso económico”. Ayudar a las compañías nacionales a establecerse en el exterior es un primer paso.

Lleva menos de medio año al frente del Instituto Cervantes, una de las instituciones más potentes en la difusión del español y de la cultura hispanoamericana, pero ya se siente como en casa. Al fin y al cabo, es doctora en Lingüística Hispánica. Carmen Caffarel ha cambiado RTVE –dirigió el ente público desde 2004 hasta enero de 2007– por el Instituto Cervantes –sustituyó a César Antonio Molina cuando éste fue nombrado ministro de Cultura–, pero asegura que la labor es similar: “El trabajo de un director es gestionar una empresa o una institución. En ese sentido, la experiencia me vale sin lugar a dudas. Lógicamente, el objeto es muy diferente y también el trabajo que me va a tocar hacer, porque en RTVE era cambiar un marco legislativo, hacer un esfuerzo para la recuperación de contenidos, de pluralidad… Aquí se trata de fomentar la expansión de nuestra cultura y de nuestra lengua. Pero una parte importante de la consolidación del servicio público en RTVE es apostar por la cultura. Curiosamente, ahora estamos desarrollando algunas iniciativas de convenios que se firmaron estando yo allí”.

Más de 500 millones de personas hablan español en todo el mundo. Su imparable expansión –el número de hispanohablantes ha aumentado en 32 millones desde 1998– ha llamado la atención de la Unesco, que prevé que en 45 años la cuarta parte de la población mundial hablará nuestro idioma. Y lo hará no sólo para charlar, sino para realizar importantes transacciones económicas. Caffarel afirma que “hay pistas que muestran que vamos por el buen camino. Los estudios más recientes aseguran que el español supone el 15% del PIB nacional, y en septiembre de 2008 el Instituto Cervantes publicará un informe actualizando estos datos. Pero lo más importante es que cada vez hay más personas que estudian español porque representa una oportunidad laboral, más allá de por una cuestión cultural. En Estados Unidos, la comunidad hispana se ha dado cuenta de que quien habla los dos idiomas, inglés y español, puede acceder a un salario mayor. Y no hay que olvidar a Latinoamérica, un continente con un potencial económico enorme”.

El beneficio de la expansión de nuestro idioma también alcanza a las empresas españolas. “Estamos trabajando con el ICEX para ayudar a las compañías que quieren establecerse en el exterior. Un dirigente de Telefónica nos decía que cuando se implantan en un país donde hay un Cervantes tienen mucho ganado, porque les ayuda a encontrar trabajadores locales que hablan español”.

 

Procesos solidarios

En opinión de Caffarel, el español amplía las oportunidades económicas y, a su vez, el desarrollo económico promueve el interés por nuestra cultura. “Es muy difícil saber qué fue primero. Pero ahora ya son procesos solidarios, que se complementan. En la medida en que seamos más conocidos en el mundo, nuestro peso como país irá creciendo, la economía se verá beneficiada, y un intangible como el español se convertirá en embajador de nuestro país en el mundo”.

La directora del Instituto Cervantes es consciente de que queda mucho –“muchísimo”– por hacer. “Todavía existen numerosos nichos por conquistar. En Europa, sin ir más lejos, el español es una lengua minoritaria, hay que hacer muchos esfuerzos para que tenga la misma categoría que otras lenguas comunitarias. Pero las matrículas para estudiar español se están incrementando muchísimo, y países como Francia, por ejemplo, van a potenciar el español como segundo idioma en las enseñanzas medias. Si hubiera que pensar en la zona más olvidada, diría África subsahariana, aunque aquí habría que penetrar con unas variables distintas a las habituales del Cervantes. Evidentemente porque aquí el orden de prioridades es otro”.

 

Incremento de matrículas

Para Caffarel, un modelo a seguir es el British Council (Instituto Británico), “por volumen de estudiantes, implantación y prestigio. Pero, evidentemente, cada centro tiene sus particularidades. Y en este caso, la lengua inglesa se asocia indiscutiblemente al progreso y al avance económico... Tenemos que seguir trabajando para que con el español ocurra lo mismo”.

De momento, el Instituto Cervantes va por buen camino. En el último año, el número de matrículas se ha incrementado un 22 %, y el presupuesto para 2008 es de 101 millones de euros, un 12 % más que en el ejercicio anterior. A finales de este año, habrá 77 centros en todo el mundo. “En 2008 se va a inaugurar un instituto en Tokio y será la primera vez que estemos en Australia –en Sydney– y en la India –Nueva Delhi–. También vamos a abrir otro centro en Frankfurt (Alemania), donde el interés por el español ha crecido mucho. Nuestro objetivo es consolidarnos en Asia-Pacífico y, por supuesto, en el futuro pensaremos en la posibilidad de expansión en Estados Unidos, que es el continente del futuro para todo lo español”.

 

El reto del futuro: ser la segunda lengua de la Red

Uno de los objetivos irrenunciables del Instituto Cervantes para los próximos años es “conseguir que el español llegue a ocupar el segundo lugar como idioma más usado en el ámbito de Internet”, asegura Carmen Caffarel. Actualmente, nuestra lengua ocupa la tercera posición mundial con 102 millones de usuarios; le preceden el chino (184 millones) y el inglés (366 millones).

Según Caffarel el principal reto es “incentivar el desarrollo tecnológico de nuestra particular sociedad de la información, puesto que hasta ahora sólo hay una tímida presencia de la lengua española en Internet”. En su opinión, la clave está en “facilitar el acceso a los ciudadanos a las nuevas tecnologías y en crear una red de acuerdos y colaboraciones”.

Y en ello está. El Instituto Cervantes y Google España han iniciado conversaciones para consolidar la presencia del centro en Estados Unidos, donde 40 millones de personas hablan español. Actualmente, las búsquedas de libros en nuestro idioma son ya el 24 % del total registrado por Google y es el segundo idioma más utilizado en su biblioteca virtual.

La puesta en marcha de su nueva plataforma multimedia (una radio y una televisión que emiten entrevistas, documentales, tertulias y reportajes sobre la cultura hispanoamericana) y la creación de dos grandes portales bajo los dominios y de los que el Cervantes es titular han sido sus últimas iniciativas. “Internet nos permite llegar allí donde no llegamos presencialmente y captar a un público más joven, a los dirigentes y trabajadores del mañana”, concluye Caffarel.

La Wikilengua, a debate

La Wikilengua, a debate

Aunque personalmente no tenía intención alguna de escribir sobre la Wikilengua de la Fundéu —proyecto coordinado por Javier Bezos—, de una forma espontánea me he visto implicada en el interesante y suculento debate desarrollado a partir de esta nota de El Blog del Futuro del Libro, donde J. A. Millán se hace eco (matizadamente crítico) de la presentación en sociedad de este recurso, y en el debate paralelo surgido de esta entrada de Barrapunto, que recoge y relanza el tiro de Millán.

Por las más que interesantes ramificaciones del tema, recomiendo a los lectores de Addenda el seguimiento de estos hilos.

Silvia Senz (Sabadell)

¿Qué garantizará la supervivencia de la industria editorial: el control de la palabra o los valores del oficio de editor?

¿Qué garantizará la supervivencia de la industria editorial: el control de la palabra o los valores del oficio de editor?

Como ya sabe el lector asiduo de A&C, desde nuestros inicios hemos ido trasladando a esta bitácora variadas muestras de los movimientos «planetarios» (1, 2, 3, 4...), y nos hemos ocupado con especial dedicación a mostrar (1 y 2) la concupiscencia que une a los dos mayores grupos editoriales en español con el principal agente de la política lingüística española.

Quien haya disfrutado de estas notas, no se pierda ahora en el Ojo Fisgón de Martín Gómez «La concentración de la propiedad de la industria editorial y la subordinación de la política de contenidos a los intereses comerciales», un excelente análisis crítico de la exportación a Latinoamérica de las ya habituales prácticas promocionales (a lo Juan Palomo) del Grupo Planeta, que también comparte con su principal competidor y que de hecho son ya comunes a todo conglomerado editorial.

A la vista de todo ello cabe afirmar que, si alguna garantía pueden ofrecer (aún) al lector las reseñas críticas publicadas en la biblioblogosfera —donde se advierte un aumento de la profesionalidad y el rigor crítico—, esta es, sin duda, su independencia de los intereses de creadores y productores. Probablemente sea esta una de las causas de que la crítica digital independiente y el feedback lector-crítico-autor-editor que la red permite no se incluyan entre los recursos y estrategias habituales del márquetin editorial. Como muestra el último estudio de Dosdoce.com, «Tendencias web 2.0. En el sector editorial», la mayoría de las editoriales españolas sigue aplicando un modelo tradicional de comunicación y márquetin, consistente en la «creación de un canal unidireccional [y a menudo controlado, como muestra Martín Gómez] de publicación de información de la editorial: notas de prensa, ruedas de prensa, entrevistas con los autores, etc., que esperan sean publicadas en los medios de comunicación tradicionales (prensa, TV y radio) con el fin de llegar a sus públicos objetivos (lectores, críticos literarios, libreros, distribuidores, otras editoriales, etc.)». Y tan sólo un 22 % de las editoriales analizadas cuenta con una sección de enlaces de interés a blogs literarios, redes sociales y webs especializadas en cultura escrita.

Según el parecer de muchos de los expertos encuestados en el citado estudio, el principal motivo de la reticencia de la industria editorial española a utilizar todos los recursos de la red para su promoción es el recelo —el pavor, creo yo— ante la idea de sumergirse, sin guía ni garantías, en lo que se le antoja una selva digital, que proyecta sombras amenazadoras sobre el control —que el gremio aún detenta— del rendimiento y la difusión de una obra y del acceso al circuito editorial.

Pero no son la democratización de la edición ni la ductilización de las formas y canales de publicación que la red permite lo que debería espantar a los editores, sino la perspectiva de un futuro del libro sin editores de raza, capaces de asumir riesgos. Mal futuro auguro a la edición profesional si el editor que entiende y vive su oficio como una apuesta cultural, como un desafío que puede enfrentar con especial competencia, no sabe entender la crítica sincera (incluso si es negativa) como un estímulo.

Gracias a las TIC y a nuevos modelos de negocio editorial (1, 2...), hoy día todos podemos producir libros y publicarlos sin asumir pérdidas económicas. Por ello, ahora más que nunca, a nadie como a los profesionales de la edición les interesa señalar el enorme abismo que hay entre el productor de libros y el editor, y demostrar que ese abismo sólo puede salvarse con el valor añadido de la excelencia, la inventiva, el olfato, la capacidad de discernimiento, y la voluntad de riesgo y emprendimiento que aporta el oficio de editor.

Silvia Senz (Sabadell)

Bon Nadal, dit de més de 300 maneres

Bon Nadal, dit de més de 300 maneres

 

Via aquest web. Però n’hi deu haver moltes maneres més...

 

Acholi - Mot ki Yomcwing Botwo Me Mwaka Manyen

Adhola - Wafayo Chamo Mbaga & Bothi Oro Manyeni

Aeka- Keremisi jai be

Afrikaans - Geseende Kerfees en ‘n gelukkige nuwe jaar

Ahtna - C’ehwggelnen Dzaenh

Aklanon - Malipayon nga Paskwa ag Mahigugmaon nga Bag-ong Dag-on

Albanian - Gëzuar Krishlindjet Vitin e Ri!

Aleut - Kamgan Ukudigaa

Alsatian - E gueti Wïnâchte & E glecklichs Nej Johr!

Alur - Wafoyo Kado Oro & Wafoyo Tundo Oro manyeni

Alutiiq - Spraasnikam & Amlertut Kiaget!

American Sign Language

Amharic - Melkam Yelidet Beaal

Amuesha - Yomprocha’ ya’ nataya

Andalusian - Felíce Pahjcua y Felí Año, or Felí Navidá y Próhjpero Año Nuevo

Angami - U kenei Christmas mu teicie kes a-u sie teicie
kesa-u sie niepete keluo shuzaie we

Apache (Western) - Gozhqq Keshmish

Arabic - I’D Miilad Said ous Sana Saida

Aragonese - Nabidà! & Goyosa Añada benién

Aramaic - Edo bri’cho o rish d’shato brich’to!

Aranés - Bon Nadau!

Arawak - Aba satho niw jari da’wisida bon

Armenian - Shenoraavor Nor Dari yev Soorp Janunt

Aromanian - Crãciunu hãriosu shi unu anu nãu, bunu!

Araucanian - Wi tripantu in che

Asturian - Bones Navidaes & Gayoleru anu nuevu!

Assamese - Rongaali Bihur xubhessaa lobo

Ata - Maroyan na Pasko woy kaopia-an ng Bag-ong
Tuig kaniyo’t langon mga sulod

Aukan - Wi e winsi i wan bun nyun yali

Aymara - Sooma Nawira-ra

Azeri - Tezze Iliniz Yahsi Olsun

Bafut - Mboni Chrismen & Mboni Alooyefee

Bahasa/Malaysia - Selamat Hari Natal dan Tahun Baru

Bamoun - Poket Kristmet & Poket lum mfe

Banen - Enganda ye hiono mes & Hion Hios Hes

Bandang - Mbung Mbung Krismie & Mbung Mbung Ngouh Suiie

Basque - Zorionak eta Urte Berri On!

Bassa - Ngand Nwi Lam & Mwi Lam

Batak Karo - Mejuah-juah Ketuahen Natal

Bemba - Kristu abe nenu muli ino nshiku nkulu ya Mwezi

Belorussian - Winshuyu sa Svyatkami i z Novym godam!

Bengali - Shuvo Baro Din - Shuvo Nabo Barsho

Bhojpuri - Naya Sal Mubarak Ho

Bicolano - Maugmang Capascuhan asin Masaganang Ba-gong Taon!

Bislama - Mi wisim yufala eerywan one gutfala Krismas
& mo wan hapi New Year long

Blaan - Pye duh di kaut Kristo klu munt ug Felemi Fali!

Blackfoot - I’Taamomohkatoyiiksistsikomi

Bohemian/Czech - Prejeme Vam Vesele Vanoce a Stastny novy rok

Brahui - Arkas caik xuda are

Breton - Nedeleg laouen na bloav ezh mat

Bulgarian - Chestita Koleda i Shtastliva Nova Godina

Bulu - Duma e bo’o

Bura - e be Zambe e Usa ma ka Kirisimassu

Catalan - Bon Nadal i feliç any nou!

Cantonese - Seng Dan Fai Lok, Sang Nian Fai Lok

Carib - Sirito kypoton ra’a

Carrier - Zoo dungwel & Soocho nohdzi doghel

Carolinian - Ameseighil ubwutiiwel Layi Luugh me raagh fee

Cebuano - Malipayong Pasko ug Bulahang Bag-ong Tuig!

Chamorro - Filis Pasgua & Filis Anu Nuebo

Chaha Bogem h n mh m & Boxem as nana-h m

Chamba - Wi na ge nyare Su dome Kirismass

Chavacano - Felices Pascua y Prospero Anyo Nuevo

Cherokee - Danistayohihv & Aliheli’sdi Itse Udetiyvsadisv

Cheyenne - Hoesenestotse & Aa’e Emona’e

Chichewa - Moni Wa Chikondwelero Cha Kristmasi

Chiga - Mwebare khuhika - Ha Noel

Choctaw - Yukpa, Nitak Hollo Chito

Cornish - Nadelik looan na looan blethen noweth

Corsican - Bon Natale e Bon capu d’ annu

Cree - Mitho Makosi Kesikansi

Creek - Afvcke Nettvcakorakko

Creole/Seychelles - Bonn e Erez Ane

Croatian - Sretan Bozic

Dagbani - Ni ti Burunya Chou & Mi ti yuun

Damara/Nama - Khiza

Danish - Glædelig Jul og godt nytår

Dibabawon - Marayaw na Pasko aw Bag-ong Tui g kaniyo tibo na mga soon

Dinka - Miet puou yan dhiedh Banyda tene Yin

Dine/Navajo - Ya’at’eeh Keshmish

Divehi - Ufaaveri aa ahareh

Dschang - Chrismi a lekah Nguo Suieh

Duri - Christmas-e- Shoma Mobarak

Dutch - Vrolijk Kerstfeest en een Gelukkig Nieuwjaar!

Egyptian - Colo sana wintom tiebeen

English - Merry Christmas & Happy New Year

Eritrean - Rehus-Beal-Ledeat

Esperanto - Gajan Kristnaskon & Bonan Novjaron

Estonian - Rõõmsaid Jõulupühi ja Head uut aastat

Ethiopian - enkuan le berhane ledtu adrswo

Éwé - Blunya na wo

Ewondo - Mbemde abog abyali nti! Mbembe Mbu!

Faroese - gleðilig jól og eydnuríkt nýggjár!

Fali - Use d’h Krismass

Farsi - Sal-e no mubarak

Fijian - Me Nomuni na marau ni siga ni sucu dei na yabaki vou

Finnish - Hyvää Joulua or Hauskaa Joulua - 0nnellista uutta vuotta

Flemish - Zalig Kerstfeest en Gelukkig nieuw jaar

French - Joyeux Noël et Bonne Année!

Frisian - Noflike Krystdagen en in protte Lok en Seine yn it Nije Jier!

Friulian - Bon Nadâl e Bon An Gnûf

Fulfulde - Jabbama be salla Kirismati

Gaddang - Mangamgam Bawa a dawun sikua diaw amin

Galician - Bon Nadal e Bo Ani Novo

Gari - !Soalokia God i gotu vasau, mi lao ke ba na
rago vanigira ara dou i matana!

Gciriku - Mfiyawidi yaKrisimisa & Marago ghaMwaka waUpe

Georgian - Gilotsavt Krist’es Shobas & Gilosavt akhal ts’els

German - Fröhliche Weihnachten und ein glückliches Neues Jahr!

Gikuyu - Gia na Thigukuu njega Na MwakaM weru wi Gikeno

Gitskan - Hisgusgitxwsim Ha’niisgats Christ gankl Ama Sii K’uuhl!

Golin - Yesu kule nongwa kaun umaribe ongwa ena mone di mile wai wen milo

Greek - Kala Christougenna Ki’eftihismenos O Kenourios Chronos

Greenlandic - Juullimi Ukiortaassamilu Pilluarit

Guahibo - Pexania Navidadmatacabi piginia pexaniapejanawai paxainaename

Guambiano - Navidadwan Tabig tugagunrrigay & Sru pilawan kasrag utunrrigay

Guarani - Avyaitete ahi ko Tupa ray arape qyrai Yy Kapyryin rira

Guarayu - Imboeteipri tasecoi Tupa i vave! & Ivve ava Tupa
rembiaisu toyuvirecoi turpi oyeaisusa pipe!

Gujarati - Natal ni shub kaamnao & Saal Mubarak

Gwere - Osusuku Omusa & Masuke Omwaka

Gwich’in - Drin tsal zhit shoh ohlii & Drin Choo zhit zhoh ohlii

Han - Drin tsul zhit sho ahlay & Drin Cho zhit sho ahlay

Hausa - Barka da Kirsimatikuma Barka da Sabuwar Shekara!

Hawaiian - Mele Kalikimaka & Hauoli Makahiki Hou

Haya - Waihuka na Noeli & Waihhuka n ‘Omwaka

Hebrew - Mo’adim Lesimkha. Shanah Tova

Heiban - Ati kalo gathje uwa gigih

Herero- Okresmesa ombwa Ombura ombe ombwa

Hiligaynon - Malipayon nga paskua & Malipayon Nga Bag-ong tuig

Hindi - Shubh Naya Baras

Holo - Seng-tan khoai-lok!

Hmong - Nyob Zoo Xyoo Tahiab

Hungarian - Kellemes karácsonyi ünnepeket és Boldog újévet!

Hungduan - Maphon au nitungawan. Apo Dios Kituwen baron di toon

Iban - Selamat Ari Krismas enggau Taun Baru

Ibanag - nga Pascua

Icelandic - Gleðileg Jól og Farsaelt Komandi ár!

Igbo - Ekelere m gi maka Keresimesi na ubochi izizi afo ozo

Ikiribati - Te Mauri, Te Raoi ao Te Tabomoa nakoimi nte Kirimati ao te Ririki ae Bou

Ilocano - Naimbag a Pascua ken Naragsac nga Baro nga Tawen!

Imbongu - Gotenga malo Jisasi Karaist

Indonesian - Selamat Hari Natal & Selamat Tahun Baru

Inuktitut - quviasupvisiutsiarit arraagurmilu nutaami !

Inupiaq - Annaurri Aniruq & Paglaun Ukiutchiaq

Inupiatun - Quvianaq Agaayuniqpak

Iraqi - Idah Saidan Wa Sanah Jadidah

Irish - Nollaig Shona Dhuit

Iroquois - Ojenyunyat Sungwiyadeson homungradon nagwutut & Ojenyunyat osrasay

Italian - Buon Natale e Felice Anno Nuovo

Japanese - Shinnen omedeto. Kurisumasu Omedeto

Javanese - Sugeng Natal lan warsa enggal

Jèrriais - Bouan Noué et Bouanne Année

Kabyle - Assegwas ameggaz

Kadazan - Kotobian Tadau Do Krimas om Toun Vagu

Kahua - Na vagevageha surireua na Kirisimasi ma na harisi naoru

Kala Lagaw Ya - Ngi ngayka Koei trimal Kaz

Kambaata - eman haaro wegga illisholce

Kamba - Ithiwa na Kisimsi Kiseo & Na Mwaka Mweu Museo

Kannada - Hosa Varushada Subhasayagalu

Karelian - Rastawanke Sinun, Uvven Vuvenke Sinun

Kaqchiquel - Dios tik’ujie’ avik’in

Kashmiri - Christmas Id Mubarak

Kawalib - Amirnar Krismas Gi

Khasi - Krismas basuk & Snem thymmai basuk

Kimeru - ugie na thigunku ijega na mwaka jumweru

Kinyarwanda - Umunsi Mwiza

Kirundi - Noeli Nziza & Umwaka Mwiza

Kom - Isangle Krismen & Isangle beng i fue

Konkoni - Khushal borit Natalam

Korafe - Keremisi ewewa

Korean Sung Tan Chuk Ha

Kosraean - Tok Tapeng & Engan ya sasu

Koyukon - Denaahto’ Hoolaank Dedzaanh Sodeelts’eeyh

Krio - Appi Krismes en Appi Niu Yaa

Kuanua - A Bona Lukara na Kinakava

Kurdish - Seva piroz sahibe u sersala te piroz be

Kwangali - Kerekemisa zongwa & Erago moMumvho gomupe

Kyrghyz - JangI jIlIngIz guttuu bolsun!

Ladin - Bon Nadel y Bon Ann Nuef

Lakota - Wanikiya tonpi wowiyuskin & Omaka teca oiyokipi

Lamnso - Kisheri ke Kisimen & Vijung ve kiya kefiyki

Lango - Afoyo Chamo Mwake & Apoyo Mwaka Manyeni

Latin - Pax hominibus bonae voluntatis

Latvian - Prieci’gus Ziemsve’tkus un Laimi’gu Jauno Gadu!

Lausitzian - Wjesole hody a strowe nowe leto

Lebanese - Milad Saeed wa Sanaa Mubarakah

Limburgisch - ne gooie keersmès en e zaolig nujjaor!

Lithuanian - Linksmu Kaledu ir laimingu Nauju metu

Livonian - Jovi talshpivdi un Vondzist uto aigasto

Lower Tanana - Bet’oxdilt’ayi bedena’ ch’exulanhde dranh ninoxudedhet

Lozi - Kilisimasi ya nyakalalo & Silimo se sinca sa tabo

Luganda - Amazalibwa Agesanyu & N’Omwaka Omujaa Ogwemirembe

Lugbara - Enyaa Krismas moke dika efii eli o’diru ria moke

Luhya - Isuguku Indahi & Nu Muhiga Musha

Luo - Sikuku Mar Higa Kod Mor & Mar Kiga Manyien
Luritja - Wai! Nyuntu Larya?

Luxembourgeois - Schéi Krëschtdeeg an e Schéint Néi Joer

Macedonian - Srekan Bozik I Nova Godina

Madura - Pada salamet sabhala bengko areja

Makassar - Salama’ Natal & Selamat Tahun baru

Malagasy - Arahaba tratry ny Krismasy

Mambwe - Kristu aye namwe umu nsikunkulu ino iya Mwezi

Malayan - Selamat Hari Natal

Malayalam - Christumas Mangalangalangal & Puthuvalsara Aashamsakal

Maltese - Nixtieqlek Milied Tajjeb u Sena Tajba

Mandarin - Kung His Hsin Nien bing Chu Shen Tan

Mandobo - Mepiya Pagasaulog sa pagka-otawni Jesus aw maontong kaling Omay!

Mangyan - Mayad paq Pasko kag

Mansaka - Madyaw na Pasko aw malipayong Bag-ong Tuig kamayo, mga lumon

Manx - Nollick ghennal as blein vie noa

Maori - Kia orana e kia manuia rava i teia Kiritimeti e te Mataiti Ou

Marathi - Shub Naya Varsh

Margi - Use aga Kirismassi

Marshallese - Monono ilo raaneoan Nejin & Jeramman ilo iio in ekaal

Mataco-Mataguayo - Lesilatyaj ihi Dios ta i ppule ye, Letamsek ihi wichi ta Dios ikojejthi ta i honat e

Maya/Yucateco - Utzul mank’inal

Medlpa - Enim Mutuiyo!

Meithei - Krismas Hlomum & Kumthar Lawmum

Mingrelian - k’irses mugoxuamant & axal ts’anas mugoxuamant

Mongolian - Zul saryn bolon shine ony mend devshuulye

Monégasque - Festusu Natale e Bona ana noeva

Moro - Nidli pred naborete nano

Moru - Medu amiri ovuru Yesu opi amaro

Muyu - Lip Ki amun aa Natal Kowe

Naasioi - Tampara Kirisimaasi

Naskapi - miywaaitaakun mikusaanor & kiyaa maamiyupiyaakw minuwaach pipuun

Ndjem - Mbeya mbeya Ebiel & Mbeya mbeya mbu

Ndogo - Esimano olyaKalunga gwokombandambanda! & Nombili kombanda yevi maantu e ya hokwa!

Ndonga - Okrismesa iwa & Omude Mupe wa Punikwa

Nepali - krist Yesu Ko Shuva Janma Utsav Ko Upalaxhma Hardik Shuva & Naya Barsa Ko harkik Shuvakamana

Newari - Nhu Da Ya Vintuna

Nii - Nim Ono

Niuean - Monuina a Aho Kilisimasi mo e Tau Foou

Norweigan/Nynorsk - eg ynskjer hermed dykk alle ein god jul og godt nyttår

Norweigan/Bokmål - God Jul og Godt Nyttår

Notu/Ewage - Keremisi dave be

Nyanja - Kristu akhale ndi inu munyengo ino ya Christmas

Nyankore Mukhulukhe Omwaka

Occitan - Polit nadal e bona annada

Ojibwe (Chippewa) - Niibaa’ anami’egiizhigad & Aabita Biboon

Oneida - Wanto’wan amp; Hoyan

Oriya - Sukhamaya christmass ebang khusibhara naba barsa

Orokaiva - Keremisi javotoho

Oromo - baga wagaa hara isinin gaye

Palauan - Ungil Kurismas

Pompangan - Malugud Pascu at saca Masayang Bayung Banua!

Pangasinan - Maabig ya pasko & Maliket ya balon taon

Papiamento - Bon Pasco i Feliz Aña Nobo

Pashto - De Christmas akhtar de bakhtawar au newai kal de mubarak sha.

Pennsylvania German - En frehlicher Grischtdaag unen hallich Nei Yaahr!

Pohnpeian - Peren en Krismas & Peren en Parakapw

Polish - Wesolych Swiat i Szczesliwego Nowego Roku.

Portuguese - Boas Festas e um feliz Ano Novo

Punjabi - Nave sal di mubaraka

Pashto - Christmas Aao Ne-way Kaal Mo Mobarak Sha

Q’anjob’al - chi woche swatx’ilal hak’ul yet yalji Komami’

Quechua - Sumaj kausay kachun Navidad ch’sisipi & Mosoi Watapi sumaj kausay kachun

Quiche’ - Dioa kkje’ awuk’

Rapa-Nui - Mata-Ki-Te-Rangi & Te-Pito-O-Te-Henua

Rarotongan - Kia akakakaia te Atua i runga i te rangi Teitei,
e ei au to to teianei ao, e kia aroaia mai te tangata nei.

Rengma - Anu keghi Christmas nu amapi kethighi wa salam pi nthu chupenle

Rheto-Romance - Bella Festas daz Nadal ed in Ventiravel Onn Nov

Romani - Bachtalo krecunu Thaj Bachtalo Nevo Bers

Romanian - Craciun fericit si un An Nou fericit!

Rongmei - Mei kathui nata neila mei Khrisrmas akhatni gai mei tingkum kathan tu-na arew we

Roviana - Mami tataru Kirisimasi koa gamu doduru meke qetu qetu vuaheni vaqura ia
Russian - Pozdrevlyayu s prazdnikom Rozhdestva i s Novim Godom

Salar - YangI yilingiz gotlI bulsIn!

Sambal - Maligayang Pasko at Masayang Ba-yon Taon!

Sámi - Buorit Juovllat ja Buorre Oddajahki

Saamia - Muwule Omwaka Enjaya

Samoan - Ia manuia le Kilisimasi ma le tausaga fou

Sango - Gloire na Nzapa na ndouzou aho kouè, Na siriri na ndo sessé na popo ti ajo so amou nguia na

Santali - Raska nawa Serma

Saramaccan - Nuan wan suti jai o!

Sardinian - Bonu nadale e prosperu annu nou

Scots Gaelic - Nollaig chridheil agus Bliadhna mhath ur!

Secoya - Sihuanu’u Ejaerepa aide’ose’ere & Sihuana’u huaje ametecahue

Semandang - Selemat gawai Natal

Seneca - a:o’-e:sad yos-ha:-se:’

Serbian - Sretan Bozic. Vesela Nova Godine

Sicilian - Bon Natali e Prosperu Annu Novu !

Sinhala - Subha nath thalak Vewa. Subha Aluth Awrudhak Vewa

Slavey - Teyatie Gonezu

Soga - Mwisuka Sekukulu

Songe - Kutandika kua Yesu kuibuwa! & Kipua kipia kibuwa!

Sorani - Newroz le to Piroz be

Sorbian - Wjesole hody a strowe Nowe leto.

Somali - ciid wanaagsan iyo sanad cusub oo fiican.

Sotho/North - Mahlatsi a Matswalo a Morena le Ngwaga o Moswa

Sotho/South - Litakalerso Tse Monate Tsa Kere Semese Le Mahlohonolo a Selemo Se Secha

Slovakian - Vesele Vianoce a stastny novy rok

Slovene - Vesele bozicne praznike in srecno novo leto

Sorbian - Wjesole hody a strowe Nowe leto

Spanish - Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo

Sranan - Wan switi kresneti nanga wan bun nyun yari!

Subanen - Piak Pasko Pu Piag Bago Tawn

Sudanese - Wilujeng Natal Sareng Warsa Enggal

Suena - Kerisimasi kokopai

Surigaonon - Malipayon na pasko sanan bag-on tuig!

Swahili - ºKrismas Njema Na Heri Za Mwaka Mpyaº

Swazi - sinifisela khisimusi lomuhle nemnyaka lomusha lomuhle

Swedish - God Jul och Gott Nytt År

Tagalog - Maligayang Pasko at Manigong Bagong Taon

Tahitian - Ia ora i te Noere e ia ora na i te matahiti ‘api

Tagakaulu - Madyaw Pagsalog sa Pagka-otaw ni Jesus & Aw mauntong na bago Umay!

Tala Andig - Maayad ha pasko daw bag-ong tuig

Tamazight - Asseggwas Ameggaz

Tarifit - Asuggas Asa’di

Tamil - Nathar Puthu Varuda Valthukkal

Tanaina - Natukda Nuuphaa

Tayal - Pqaquasta ta. Pquasta hentang na Jesu

Telugu - Christmas Shubhakaankshalu & Nootana Samvatchara Subhakanshalu

Thai - Suksan Wan Christmas lae Sawadee Pee Mai

Tlingit - Xristos Khuwdziti kax sh kaxtoolxetl

Tok Pisin - Meri Krismas & Hepi Nu Yia

Tokelau - Ke whakamanuia te Kirihimahi & Tauhaga Fou fiafia

Tonga - Kristo abe anduwe muciindo ca Christmas

Tongan - Kilisimasi Fiefia & Ta’u fo’ou monu ia

Toraja - Salama’ Natal & Selama’ taun baru

Trukese - Neekirissimas annim oo iyer seefe feyiyeech!

Tshiluba - Diledibua dilenga dia Mfumu - Tshidimu tshipia - tshipia th silenga

Tswana - Keresemose o monate le masego a ngwaga o montsha

Tubetube - Yayaliyaya Yesu sikabi kaiwena

Tumbuka - Kristu wabe namwe munyengo ya Christmas

Turkish - Noeliniz Ve Yeni Yiliniz Kutlu Olsun

Tutchone/Northern - Ut’ohudinch’i Hulin Dzenu & Eyum nan ek’an nenatth’at danji te yesohuthin ch’e hadaatle sh’o

Ukrainian - Veseloho Vam Rizdva i Shchastlyvoho Novoho Roku!

Umbundu - Natale, Natale, Oyo O Natale & Eteke Lio Bowano, Illimo Ciwa

Urdu - Naya Saal Mubarak Ho

Uvean - Italo fa ide tau fou nei eseke

Uyghur - YanghI yiling ahlqIs bolgey!

Valencian- Bon Nadal i millor any nou

Vespi - Rastvoidenke i Udenke Vodenke

Vietnamese - Chuc Mung Giang Sinh - Chuc Mung Tan Nien

Votian - Yvaa rashtagoa! & Yvaa uutta vootta!

Waray-Waray - Maupay nga Pasko ngan Mainuswagon nga Bag-o nga Tuig!

Warlpiri - Miri Kirijimiji & Nyuntunpa Ngurrju nyayirni yapa

Welsh - Nadolig LLawen a Blwyddyn Newydd Dda

Yup’ik/Central - Alussistuaqegcikici

Yupik/Siberian - Quyanalghii Kuusma & Quyangalleq Nutaghamun Aymiqulleq

Xhosa - Siniqwenelela Ikrisimesi EmnandI Nonyaka Omtsha Ozele Iintsikelelo Namathamsanqa

Yiddish - Gute Vaynakhtn un a Gut Nay Yor

Yoruba - E ku odun, e ku iye’ dun!

Zarma - Barka da Issa hay-yan hann & Barka da djiri barey-yan

Zaza - Newroz’a tu Piroz be

Zia - Kerisimasi wosewa

Zime - El ma ka bar vra aso vei Lu & El ma ka kim na mireu

Zulu - Sinifesela Ukhisimusi Omuhle Nonyaka Omusha Onempumelelo

 

Una vuelta de tuerca al concepto de lengua propia y a la propiedad de su uso

Una vuelta de tuerca al concepto de lengua propia y a la propiedad de su uso

A día de hoy, es de sobras conocida la enorme carga ideológica que han arrastrado tanto la afirmación como la crítica del concepto de lengua propia (contrástense, al respecto, las dos definiciones de estas dos versiones de la Wikipedia/Viquipèdia: 1 y 2) y la gran capacidad legitimadora de políticas lingüísticas y culturales que este ha adquirido.

Después de una azarosa historia como neologismo jurídico eminentemente glotopolítico, la Declaración Universal de los Derechos Lingüísticos (firmada en 1996 en Barcelona, en el marco de la Conferencia Mundial de Derechos Lingüísticos) lo consagró de este modo en el Artículo primero de su Título preliminar:

1. Esta Declaración entiende como comunidad lingüística toda sociedad humana que, asentada históricamente en un espacio territorial determinado, reconocido o no, se autoidentifica como pueblo y ha desarrollado una lengua común como medio de comunicación natural y de cohesión cultural entre sus miembros. La denominación lengua propia de un territorio hace referencia al idioma de la comunidad históricamente establecida en este espacio.

No es en absoluto banal que se defina la lengua propia en relación con una comunidad de hablantes inscrita en un territorio y con el desarrollo y evolución de la lengua que sirve de nexo a esta comunidad. A fin de cuentas, como dice la profesora Carme Junyent (especializada en ecolingüística y procesos de sustitución lingüística), «nadie se puede imaginar una lengua con 10 millones de hablantes que no convivieran, y para hacer posible la convivencia es imprescindible un territorio». (Llengües Ameríndies. IV Fòrum de les Llengües Ameríndies/Lenguas Amerindias. IV Forum de las Lenguas Amerindias (Casa Amèrica Catalunya-ACCD-Linguapax-Linguamón, Barcelona, Km 13.774, 2007, cap. «Las aportaciones de la ecolingüística», p. 201.)

En efecto, las lenguas se suelen desarrollar en los territorios (habitados por la especie humana, es obvio), adquieren cierta homogeneidad gracias al contacto entre sus pobladores, y se diversifican de manera progresiva no sólo en el tiempo, sino también en el territorio, en un continuo espacial sin barreras que permite que los vecinos se entiendan, pese a las diferencias. A este respecto, señala también Carme Junyent (o. cit., p. 202 ):

[...] el sentido común nos dice que, de la misma manera que no hay nadie que se vaya a la cama hablando latín y se levante hablando catalán, tampoco se da el caso de un siglo en que se empiece hablando latín y se acabe hablando catalán, porque el vínculo con las generaciones tiene la misma fuerza homogeneizadora que la convivencia. Y si no podemos poner fronteras entre generaciones, tampoco las podemos poner entre territorios, porque la convivencia no implica aislamiento. Si no intervienen otros factores, lo que ha sido habitual en la historia de la humanidad son los reajustes territoriales que han comportado zonas de transición entre variedades ininteligibles. De hecho, la única frontera real entre lenguas es la que se produce cuando hay un proceso de sustitución lingüística, cuando muere una lengua [y es reemplazada por otra], porque entonces sí que puede haber casos de incomprensión entre generaciones y/o entre comunidades vecinas. No obstante, esta ruptura es un resultado de la violencia, nunca se trata de un fenómeno natural.

Según lo expuesto, pues, el concepto de lengua propia se fundamenta en los mismos pilares de la génesis y desarrollo de las lenguas: el social y antropológico (conjunto de hablantes con conciencia de comunidad lingüística y cultural), el territorial (espacio delimitado, con o sin reconocimiento político, donde se asienta esa comunidad) y el histórico-lingüístico (proceso de nacimiento y progresión de la lengua de dicha comunidad lingüística en dicho territorio). Ninguna mención a aspectos individuales o políticos que sirvan de referencia para su definición. Y, a pesar de ello, es usual hallar todo tipo de acomodaciones del término lengua propia, fundamentadas en aproximaciones subjetivistas y políticas a este concepto.

Así, con mucha frecuencia se habla de lengua propia para hacer referencia a la lengua materna, o a la lengua de identificación, o a la lengua hacia la que un hablante muestra (consciente o inconscientemente) mayor lealtad en el uso. Es decir, se redefine, a voluntad, el concepto en función de apreciaciones y actitudes subjetivas del individuo, pasando por alto que las lenguas no son en absoluto un fenómeno resultante de una capacidad individual.

En muchas otras ocasiones se habla impropiamente de lengua propia para aludir a cada una de las lenguas oficiales de un territorio, en un intento de acomodación de la geografía lingüística y cultural a la geografía política que se le superpone.

Finalmente, existe también una tendencia —políticamente interesada y oportunista, por parte de quienes pretenden legitimar el establecimiento en un territorio determinado de una lengua ajena a este e históricamente impuesta—, a definir como lengua propia aquella estadísticamente más hablada en un territorio no a lo largo del tiempo, sino en el momento presente, obviando lo evidente: que a dicha situación no se ha llegado por la extinción súbita de una comunidad lingüística (aniquilada, por ejemplo, por una epidemia o por una catástrofe natural) o por el propio trasiego de las comunidades humanas (p. ej., la llegada a un territorio de oleadas masivas de inmigración de otras comunidades lingüísticas), ni por la voluntad incondicionada y benévola de los hablantes de abandonar su lengua, sino por diversos mecanismos de imposición (p. ej., sumisión de la comunidad de hablantes a medidas políticas y culturales encaradas a la minorización de su lengua autóctona y a su sustitución por una lengua foránea, que suele ser la del poder político).

Con todo, cierto es que los procesos de sustitución lingüística a los que se llega por la injerencia política y hasta violenta en el curso natural de la lengua de una comunidad alcanzan en muchos casos situaciones de irreversibilidad, en la que la reposición de la lengua del país —entendiendo país no como realidad política, sino como territorio cultural, histórica y lingüísticamente demarcable—, a menudo muy diversificada, resulta tremendamente costosa. Y costosa no sólo por lo que atañe a las dificultades y dispendios derivados del estudio de viabilidad (véase aquí un caso) de cada proyecto de normalización, de su planificación y de su aplicación —lo que, hablando en términos de cultura y derechos de los hablantes, sería lo de menos—, sino sobre todo por el choque social y cultural al que puede dar lugar la revitalización de esa lengua si se quiere extender su uso a una comunidad anclada en otra lengua no por foránea menos propia del territorio, que además ya ha incorporado parte de la o las lenguas y culturas precedentes. (Léase en este sentido el reciente artículo de Javier Dávila a propósito de la normalización del náhuatl, un caso no generalizable a la situación de otras lenguas amerindias.)

Pero ¿cómo saber si esa lengua extraña se ha adaptado lo bastante a su entorno para ser considerada ya tan propia como las asentadas anteriormente? ¿Por el sentimiento que despierte entre sus hablantes, tal vez? ¿Por su oficialidad? No: por su simple y llana acomodación a la definición oficial de lengua propia.

El ejemplo más cercano de esta acomodación lo tenemos en la misma lengua española, llevada (con todos sus acentos) al continente americano por los conquistadores españoles y, en España, convertida en la lengua nacional hegemónica a partir del reinado de Felipe V, primer monarca español de la dinastía borbónica (con respecto a la lengua catalana, en todas sus variedades española, véanse aquí las fases de este proceso, iniciado con el Decreto de Nueva Planta).

Si nos paramos a observar la situación de la lengua española en sus diversos terrenos de conquista, veremos que en todo el continente americano cumple con los requisitos de la definición de lengua propia, aun siendo una lengua trasplantada a un territorio bien lejano y en el que no tiene origen. Así, todas las diversas comunidades hispanohablantes americanas (salvo las emigrantes a los territorios del norte, hegemónicamente anglosajones) han desarrollado variedades mestizas del español, completamente propias y lingüísticamente descritas. E incluso se han desarrollado en las comunidades de hablantes de zonas fronterizas hablas de transición con otras lenguas de origen tanto indígena como europeo, de tal forma que se restablece ese continuo espacial de las lenguas ancladas en un territorio al que se refería Carme Junyent. Ese desarrollo ha ido, desde luego, en detrimento de las comunidades amerindias y de sus lenguas y culturas (véanse 1 y 2 ), y en muchos casos, revertir ese retroceso no es sólo posible, sino que es una justa reparación a la marginación social, económica y cultural sufrida por los pueblos indígenas. Pero esta americanización del español también ha tenido lugar a pesar del purismo castellanizante del poder y las clases dominantes (véanse 1, 2 y 3 , a modo de ejemplo), que han estigmatizado durante siglos y que siguen estigmatizando la criollización del castellano en América. Y que así haya sido demuestra que el español, pese a ser una lengua trasplantada al continente americano, ha arraigado y dado en él frutos peculiares y propios, y actúa en él como una lengua viva y autóctona, adaptada al nuevo territorio.

En cambio, resulta curiosísimo ver cómo una lengua que tan bien se ha adaptado al «ecosistema lingüístico» americano no ha arraigado en territorios más cercanos. Así, por ejemplo, el español es, en los territorios de habla catalana, una lengua que ha contado con todo el apoyo del poder político particularmente desde inicios del siglo XVIII, hasta el punto extremo de que, durante largos periodos del siglo XX, la lengua autóctona catalana fue perseguida y confinada al uso privado y familiar.

Pese a ello, y aun ostentando hoy día un estatus jurídico de lengua oficial y un extenso uso social en todo el territorio del Reino de España, la lengua española no ha arraigado en absoluto en la mayor parte de los territorios donde coexiste en el uso social con el catalán, no se ha convertido en ellos en una lengua lingüísticamente —aunque sí culturalmente— productiva, que se desarrolla y evoluciona en ese nuevo territorio al margen de la preexistencia de otra u otras lenguas. No es una lengua viva, propiamente, capaz de generar una rama más del español, lingüísticamente descrita como variante geográfica. No ha dado lugar tampoco a hablas de transición en zonas fronterizas, de tal forma que pueda observarse esa dispersión en un continuo espacial de las lenguas que se muestran fecundas en un territorio. No es, pues, stricto sensu, una lengua propia, por mucho que sea la lengua materna (incluso de identidad) de primeras y segundas generaciones de inmigrantes de habla española; por mucho que la situación diglósica y la restringida oficialidad territorial del catalán haga del español una lengua de uso masivo, y por mucho que el español sea la lengua común oficial de los ciudadanos de España.

No lo es como tampoco lo son las otras casi 300 lenguas que se hablan, por ejemplo, en Cataluña, según el seguimiento que realiza el GELA.

Y no lo es a pesar de que parte (sólo parte) de los estudios sociolingüísticos sobre el uso de la lengua catalana en todo su territorio, en constraste con las lenguas con las que convive, utilicen el concepto de lengua propia sin ajustarse a su definición establecida, lo cual no deja de suponer un grave error metodológico.

Todo el español que se oye en Cataluña, por ejemplo, sólo puede identificarse con las variantes de español propias de esas comunidades de inmigrantes hispanohablantes que, llegados desde la década de 1950 (durante el franquismo) en grandes oleadas, han hallado las condiciones legales y sociales que les han permitido mantener la lengua de origen, hoy salpicada de catalanismos; o con la variedad estándar aprendida por el resto de habitantes, que, como todo estándar, no es más que una koiné artificial, un ideal de lengua, que de ningún modo puede identificarse con un territorio y una comunidad lingüística.

Pero no hay un dialecto español de Cataluña, como no lo hay de las Baleares. Y no hay signos evidentes de modificación del español (o españoles) que se habla en las distintas comunidades hispanohablantes de Cataluña, Baleares y las zonas catalanohablantes de la Comunidad Valenciana que permitan reconocer el necesario arraigo y vitalidad que debe mostrar una lengua en un territorio para ser reconocida como propia de este; puede ser reconocida como otra cosa, pero no como propia. Que pueda llegar a serlo en un futuro no es descartable; de hecho, es ya un campo de investigación de la romanística alemana.

Sin embargo, se están operando cambios en la lengua catalana en estas zonas, por influjo de su contacto masivo con el castellano (y lo mismo debe de sucederle al aranés [occitano], oficial en Cataluña, a consecuencia de su contacto constante con el catalán y el castellano), que por una parte muestran su arraigo como lengua propia, y por otra sugieren un curioso proceso de asimilación a la lengua castellana, no fruto directo del desplazamiento forzoso, sino de la impregnación. Pero esto último ya es más bien lingüística ficción, porque los factores que operan en los destinos de una comunidad de hablantes y de su lengua son demasiado complejos y a menudo fortuitos para aventurar nada.

En cualquier caso no deja de ser un fenómeno remarcable este paradójico arraigo del español lejos de casa y esta falta de arraigo, en contrapartida, en territorios vecinos. Pero siendo quizá la explicación más evidente que el proceso de sustitución lingüística de las otras lenguas de España (la catalana en particular) por la castellana ha avanzado muy lentamente a pesar de todo, o incluso ha sido refrenado y está siendo revertido, según sugiere Joshua A. Fishman, sería necesario detenerse a analizar con detalle las razones de este décalage entre la condición del castellano en los territorios del Reino de España y los territorios americanos, razones que sin duda son complejas e intrincadas. Y ese sería un empeño que desborda por completo la capacidad de esta bitácora y, muy probablemente, mi erudición.

En cualquier caso, valga este intento de conducir a un uso pertinente del concepto de lengua propia y a una valoración rigurosa de lo que, por el momento, puede acogerse a esta denominación y lo que no, más allá de la subjetividad.

Silvia Senz (Sabadell)

En la casa del náhuatl

En la casa del náhuatl

El año que está por terminar trajo, entre tantas cosas, el anuncio hecho por el alcalde de la ciudad de México, Marcelo Ebrard, sobre su decisión de incluir la enseñanza obligatoria del náhuatl en el sistema de educación primaria local. En esta nota argumento que la medida no es viable en el aspecto material y que es dudosa en el cultural. También sugiero una alternativa práctica y necesaria: la enseñanza de etimologías nahuas.

El 2 de mayo de 2007, Marcelo Ebrard instituyó el Consejo de los Pueblos y Barrios Originarios del Distrito Federal, una iniciativa amplia para “integrar las etnias al futuro de la ciudad”. Lo que más ha llamado la atención de la iniciativa es la “recuperación” del náhuatl, la lingua franca de Mesoamérica hasta aproximadamente finales del siglo xvi, cuando las crisis demográficas de los pueblos indígenas pusieron a las lenguas autóctonas en la vía de la extinción. En el plan de Ebrard, un punto fundamental es la decisión de enseñar el idioma en las escuelas de la ciudad. Aunque parecería que la propuesta llega incluso a ofrecer carreras universitarias bilingües, el proyecto empezaría en el año lectivo 2008-2009, con cursos de náhuatl en las escuelas primarias.

Ahora bien, la idea de fomentar el uso del náhuatl no es nueva y, para no ir más lejos, este mismo año fue abordada desde muy pronto. Aparte del estudio académico de las lenguas indígenas, que siempre ha sido un campo muy activo en el país (el ejemplo más conspicuo es el Seminario de Cultura Náhuatl, fundado por Miguel León Portilla), el uso cotidiano del náhuatl contemporáneo no ha dejado nunca de recibir atención. En preparatorias de zonas rurales de la ciudad se imparte náhuatl como materia optativa. En algunos de los centros de enseñanza popular llamados casas de cultura se ofrecen clases baratas y eminentemente prácticas. En la Universidad Nacional Autónoma de México se imparten cursos de comprensión de náhuatl a la par de los cursos de comprensión de lenguas modernas, como inglés, francés, alemán o italiano.

No es, pues, novedosa ni extraña una iniciativa de fomento del náhuatl. Lo que sucede en este caso es que, como es lo habitual tratándose de ucases, el anuncio formal de Ebrard ha polarizado opiniones, las cuales se han fundado más en simpatías y antipatías políticas que en argumentos pertinentes a la materia. No ha sido gratuito, pues el propio discurso del alcalde ha colocado el tema en un contexto político. Se justifica el estudio obligatorio de náhuatl en las primarias como gesto de reivindicación de los grupos nahuas del valle de México, como algo que se les debiera de mucho tiempo. A grandes sectores de la izquierda mexicana (como de otros lados) les gusta el papel oficioso de defensores de oprimidos, y ¿quiénes más oprimidos que los indígenas y sus lenguas?

El náhuatl está más vivo y es más vigente de lo que parece a primera vista. Le falta articulación, difusión, canales. También voluntad política, sí, y aún corre peligro, pues sólo lo habla un uno por ciento de la población de la ciudad. Pero si la medimos con el interés y la disposición de la gente, no se trata de un objeto arqueológico que tenga que ser desenterrado y “rescatado” del olvido. Entonces, lo nuevo del proyecto de Ebrard es lo elefantiásico. Según cifras de la Secretaría de Educación Pública, en la ciudad de México hay casi un millón de estudiantes de primaria. ¿Se va a enseñar náhuatl a tantos estudiantes? ¿Quién lo hará? ¿Los jóvenes diplomados en lenguas indígenas, siempre insuficientes? ¿Los maestros de primaria, que saben tan poco idioma? Cualquiera que sea la decisión, y cómo se hará para que funcione, falta saber cuánto va a costar. ¿Saldrá el dinero del presupuesto del Consejo de los Pueblos y Barrios Originarios del Distrito Federal? ¿De la Secretaría de Educación Pública? ¿Se pondrá todo a punto para empezar a impartir las clases el próximo verano? Tiene el aspecto de ser un proyecto dispendioso y condenado al fracaso.

Lo anterior es apenas un esbozo de los aspectos materiales. Falta todavía contemplar el lado cultural. El espacio mental del náhuatl es diferente del nuestro. La visión del mundo de quien piensa en náhuatl es otra y no es nada fácil empaparse de ella. Además, el náhuatl sufre el fenómeno común de las lenguas marginales, a saber, la falta de un vocabulario contemporáneo. ¿Cómo se piensa suplir eso? ¿Se pretende que los niños aprendan la lengua clásica, digamos, la lengua histórica? ¿O se espera que aprendan el insuficiente náhuatl moderno, que los propios indígenas han acercado tenazmente al español hasta casi convertirlo en un híbrido de las dos hablas?

Todo esto no significa que la idea no tenga nada rescatable. Como dice el propio Marcelo Ebrard, “hay que ver el náhuatl como una lengua viva”. Viene a cuento aquí citar un acontecimiento editorial y cultural ejemplar. Con el patrocinio de la Universidad de México y del propio gobierno de la ciudad, se acaba de presentar el Diccionario del náhuatl en el español de México, coordinado por Carlos Montemayor, que se repartirá en buena parte de la zona nahua del país (Guerrero, Hidalgo, Morelos, Puebla y Veracruz, aparte de la ciudad de México). El diccionario recoge unos dos mil nahuatlismos vigentes en el habla cotidiana de la región. La obra recuerda que el español de México tiene un gran caudal nahua. Recuerda también que nuestra toponimia es nahua. Ese camino es el único viable, al menos por ahora.

Nuestra lengua, que es como decir nuestra casa, nuestra patria, tiene buena parte de nahua. La toponimia es copiosa. Si se me permite hablar en primera persona, vivo a dos calles de la avenida Cuahutémoc. En mi casa, miro por la ventana de la cocina la sierra del Ajusco y si me asomo por la ventana de la recámara de mi hijo, el Popocatépetl y el Iztaccíhuatl. Llego a la universidad por el metro Copilco o, si voy por la superficie, recorro Cuahutémoc, paso por Xoco y por Coyoacán. Al norte de la ciudad está Naucalpan, al poniente, Azcapozalco, y al oriente Iztacalco. Al sur Churubusco y más allá, Xochimilco, Tláhuac. Las principales avenidas de la vieja Tenochtitlán siguen siendo vías transitadísimas: Tacuba, Tlalpan, Iztapalapa. No me extiendo ni hablaré, aunque se me antoja, de chocolates, atoles, tamales y demás suculencias cotidianas. Lo que importa aquí es que estas palabras son una presencia al mismo tiempo poderosa y fantasmal. Su vigor muestra lo recia que puede ser un habla fundada en una cultura grande; pero también nos pasan ante los ojos como cosa dada, despegada de su origen puramente americano.

Por ahora, esto es lo que hay que aprender y lo que hay que enseñar en las escuelas: el náhuatl del español, sus usos y sentidos. Las etimologías nahuas del español. No será suficiente para que el náhuatl sea una lengua general de comunicación ni tampoco le ganará muchos titulares a las autoridades. ¿Pero hay alguien por estos días que de verdad se pueda imaginar a los mexicanos hablándose en náhuatl? Ni siquiera hay, con toda honestidad, quien pueda imaginar que llegue alguna vez ese momento. Por ahora, es viable, barato y provechoso incorporar las etimologías nahuas como materia de los programas oficiales. No se necesita capacitar a nadie para impartirlas y bien podemos omitir, pragmáticos, las dificultades que plantea la fonética.

Por ahora. Después, el destino del náhuatl, lo mismo que el destino del español, dependerá de lo bien que todos nosotros sepamos morar y demorarnos en la casa de nuestra lengua.

Javier Dávila (ciudad de México)

Parodias con acento

Del programa de televisión argentino Cha Cha Cha , donde abundan las parodias lingüístico-culturales:

La esencia de la bossa nova:

 


 

Y el gallego que enseña manualidades:

 

 

Y, ya puestos, en justa correspondencia, una parodia del argentino-tipo (el segundo entrevistado sobre el precio de la vivienda), del programa satírico de la televisión catalana, Polònia: